A veces resulta frustrante querer comentar algo que alguien más no ha disfrutado aún.
Hablemos de un lugar, una película, un libro o en este caso en específico, de programas de televisión.
Puede para algunos llegar a parecer una ridiculez, pero lo que de verdad es una tontería es no poder ver a la televisión como una caja llena de historias que contar. Sean buenas o malas, entretenidas o no, esa caja tonta es la culpable de mostrarnos realidades diferentes, personajes imposibles y situaciones sorprendentes.
¿Por qué comenzar un blog sobre las cosas que veo en televisión? Porque convivir por años con náufragos y un monstruo de humo en una isla, mudarse a un vecindario lleno de mujeres desesperadas o viajar en el tiempo en una caseta telefónica tiene que servir para algo. Son historias y momentos que valen la pena comentar.