mayo 24, 2013

Juego de tronos, choque de reinas





La 3era temporada de Game of Thrones comenzó jurando ser más ambiciosa que las anteriores: mayor reparto, nuevas caras, grandes momentos y lo mejor: más dragones.

Pero lo que no era tan esperado es que en esta temporada las mujeres tomaran las riendas de la guerra y opacaran todo vestigio de masculinidad en un lugar extremadamente machista como el mundo de Poniente.

Casi sin darnos cuenta, el conflicto se llenó de ovarios y desplazó a los patriarcas de las casas del reino y a los caballeros armados hacia las sombras de lo insípido. Incluso Tyrion Lannister no parece ya tan interesante, a pesar de su empatía y acertados diálogos. 

La sorpresa es que la gran atención la roban ellas que con sus intrigas y expresiones reveladoras han llenado la trama de gracias y pequeñas maravillas. Como de creencia popular: los hombres son la fuerza y las mujeres los cerebros, empezando por la  revelación de  Natalie Dormer como la muy astuta Margery Tyrell, la mujer que será recordada por dominar a la escoria de Joffrey Baratheon con puro encanto y sin necesidad de algún artilugio sexual.

¿Quién esperaría que un personaje segundón en la 2da temporada realizara una jugada tan inesperada en el tablero político de Game of Thrones? Ella junto a su hilarante abuela lograron trastocar todo y activar el instinto de Cersei, que nuevamente ha demostrado su temple guerrero al lograr pequeños momentos de gloria con maniobras e influencias para no perder el poder que tanto le ha costado conseguir. 

Como otra evidencia de la reivindicación de la mujer, Brianne dejó de ser un torpe soldado más y gracias a su travesía con Jaime Lannister ahora se le ve más sensible. Es una de esas figuras que parecía de relleno y que de repente se ganó su puesto de notoriedad al convertirse en el espejo que refleja el lado humano de su prisionero; un mérito irrevocable como personaje.
La manifestación de Brianne como una mujer más allá de su armadura es una evolución apenas comparable con la de Emilia Clarke interpretando a la madre de los dragones. Daennerys cada vez más feroz comenzó con nada y ahora tiene un pueblo, un ejército y dragones. De aquella niña tímida ya no queda mucho, ahora con fuerte temple y determinación es una líder guerrera. La mayor amenazada de Poniente luego de los caminantes blancos. 

Sin desestimar los profundos dilemas de Sansa, las repentinamente interesantes intervenciones de Talisa, la esposa del Rey del Norte, los misterios alrededor de Melisandre… Todas han demostrado que sus historias son más ricas en dificultades y por eso mucho más interesantes. Ellas se están apoderando de los capítulos y opacando a toda presencia masculina a su alrededor. Si ya las mujeres de Poniente se están adueñando del poder en la pantalla… ¿por qué no habrían de hacerlo también con el trono de hierro, Lord George R.R. Martin?