agosto 02, 2013

06 series para ver después de morir


¿Puede contarnos la televisión lo que ocurre después de la muerte? Lo común es que las series retraten la vida y sus constantes ciclos desde diferentes perspectivas. También muchas se lucen en retratar lo sombrío de la muerte con entretenidos procedimentales y llamativos asesinos seriales. Pero explorar más allá de eso es una tarea bastante osada.

Pocas series se han atrevido a tocar el tema de la vida después de la muerte. Pero las escasas veces que lo ha intentado lo ha hecho de forma tan ingeniosa que, desde mi punto de vista, ganan mérito por su esfuerzo. Y con ello, cierta obligación a ser vistas por su originalidad.

De esas pocas opciones hay seis modernas indispensables para indagar y descubrir lo que esconde el final de la vida. Son historias que convierten a la televisión en algo más que una ventana para la ficción, sino en un verdadero portal hacia lo desconocido. 

Six Feet Under



“Si los muertos hablaran” pareciera ser el dicho que inspiró la historia de los Fisher, una de las memorables familias de HBO. La serie que reemplazó a Los Soprano luego de su fin, tenía el reto de ser más ambiciosa y retorcida que su antecesora por lo que optó en arriesgarse con un denso drama rodeado por la muerte, literalmente.

A secas, Six Feet Under es el retrato de una familia que dirige un negocio funerario. Por eso la vida de los Fisher siempre está impregnada por cadáveres y pérdidas, haciendo de la fatalidad algo indiferente en comparación a sus complejos dramas personales. Sí, Six Feet Under es una historia sobre los vivos, pero que se desenvuelve y crece gracias a los muertos. De repente los cadáveres le hablan a los protagonistas, le cuentan sus historias, los aconsejan e intimidan. Muy orgullosamente, es una obra imprescindible para amantes de las pequeñas y grandes historias con el sello HBO.

Dead Like Me



Si bien el tema de la muerte suele tocarse con un tono serio y sombrío, Bryan Fuller quiso escapar de lo tradicional y decidió abordarlo con una comedia negra y satírica. Dead Like Me probablemente sea una de las cosas más creativas hechas en televisión, con una narración fantástica pero cruda de la vida de George Lass después de haber muerto aplastada por la tapa de retrete que cayó del cielo desde una estación espacial.

Luego de morir, George se convirtió en una grimreaper: un ente que se encarga de “sacar” las almas de las personas justo antes del instante de su muerte, para luego guiarlas hacia la luz si es necesario.

Todas las almas que le encargan “liberar” vienen acompañadas de pequeñas pero interesantes historias de personajes secundarios que van nutriendo y revelando a los principales, en total: un grupo de grimreapers a los que la vida ya nos les sorprende ya que han visto más allá de ella. Dead Like Me lo vale porque es una comedia mezclada con drama que desde su inicio se confiesa absurda y llena de humor negro pero se descubre reflexiva y profunda cuando lo amerita.

Pushing Daisies



El segundo acercamiento de BryanFuller hacia los muertos vivientes fue aún mejor que su antecesor. Con una estética cinematográfica que recuerda las vívidas escenas de cintas como Amelié, Pushing Daisies llenó de colores y situaciones ilógicas al escenario de la muerte.

Es una comedia con tintes caricaturescos que narra la historia de Ned, un pastelero que tiene la habilidad de revivir a los muertos con sólo tocarlos; una habilidad que verá provechosa para revivir viejos amores de la infancia y resolver misterios de asesinato escuchando la versión de los hechos desde la propia voz de las víctimas. Y aunque fue cancelada en su segunda temporada debido a la huelga de guionistas del 2007, resultó ser un giro muy creativo y necesario a las ya muy repetitivas series procedimentales y de detectives.

Les Revenants



La francesa Les Revenants es el acercamiento a la temática zombie más original y menos estrafalario de la televisión con el que te puedes topar. La premisa parece sencilla: de repente, algunos muertos vuelven a la vida sin recordar sus muertes y sin ningún vestigio de descomposición. No quieren cerebros, no están desmembrándose ni pudriéndose. Son personas cuyo regreso a la vida desencadena inevitablemente una serie de conflictos entre sus familiares y conocidos.

Lo grande de Les Revenants además de su elegancia y su estética perfeccionista, es que nos plantea de una forma muy cabal un dilema imposible: ¿cómo reaccionar si un ser querido regresa después de haber muerto?
Y además, como bonus especial, la banda sonora creada para la serie por Mogwai es imperdible.

American Horror Story



Ryan Murphy es reconocido por sus temáticas extravagantes y polémicas. Así que al crear American Horror Story no es de sorprender que destile excentricismo por todas partes. No es una gran obra, coherente o profunda, pero definitivamente es entretenida. Cada temporada se plantea como una mini-serie, que en su primera entrega se presenta con una historia algo típica: una casa maldita llena de fantasmas que acosan a una familia recién mudada. 

Sin pensarlo demasiado, lo que la hace disfrutable es el morbo que rodea a cada personaje: un doctor que experimenta con bebés, un violador vestido con un traje de látex, una pareja gay que asesina por envidia, una inquietante niña con síndrome de Down... Es un cúmulo de incoherencias que a pesar de todo son atractivas. Además, ya hay razón suficiente para verla por la impecable actuación de Jessica Lange. Nada más.  

Dead Set



Imagina este escenario: de repente comienza un apocalipsis zombie y los únicos que no se enteran son los participantes del reality show Big Brother por estar aislados de la sociedad en la infame casa del programa, convirtiéndolos en unos de los últimos sobrevivientes de un desastre de magnitud mundial.

Eso es Dead Set. La absurda propuesta británica al universo zombie que comienza sarcástica y avanza rápidamente para convertirse en una trama de verdadero terror y suspenso llevando la premisa del programa del que se burla a otro nivel: capitulo tras capitulo algunos “participantes” irán cayendo ante los ataques zombies, eliminándolos hasta que sólo los mejores sobrevivan a una situación inexplicable como esa.

Mucho antes que The Walking Dead y sus aburridas criaturas, Dead Set presentó movimientos bruscos de cámara, emocionantes escenas y hordas de zombies sedientos de sangre, violentos y corriendo detrás de sobrevivientes inocentes. Definitivamente nada comparado a granjas fastidiosas y largos silencios.