
Cuando la espera por la tercera temporada de la serie épica de HBO apenas comienza, no queda más que recordarla a través de los mejores momentos que nos ha regalado.
Aunque siempre se encuentre inmersa en la eterna discusión sobre su lentitud, diálogos profundos o lealtad a los libros, en algo sí podemos estar de acuerdo: Game of Thrones hace grandes sus momentos clave. Y la mejor manera de demostrarlo es con esos que la segunda temporada ha dejado.
5. El nacimiento de las sombras.
Quedar boquiabierto es la consecuencia inmediata al ver a Melisandre dar a luz a las sombras. El momento del parto es un punto de quiebre que nos confirma que el elemento fantástico en la historia sí existe y de que vuelan, vuelan.
4. Valar Morghulis
La despedida entre Arya y su protector Jaqen H'ghar es interesante y emotiva. El enigmático acompañante de la pequeña Stark se envuelve aún más en esa aura misteriosa cuando en un pestañeo su rostro se convierte en otro.
3. El sadismo de Joffrey

Si de algo podemos estar seguros es que el Rey Joffrey es uno de los personajes más despreciados de la serie; sus gestos, palabras y acciones generan repulsión. Pero verlo torturar lentamente a una de las prostitutas del reino fue una de las escenas más incómodas y tortuosas de la serie.
2. El invierno andante.
La escena final de la temporada es imponente. Ver a la horda de muertos andantes marchar por el panorama helado del norte te hace pensar que de verdad todo lo que ha pasado hasta ahora es tan sólo un juego.
1. La Batalla de Aguasnegras.
No por nada compararon las escenas de este episodio con varias de la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos. Las crueles y explícitas secuencias de batallas suavizadas con los diálogos inquietantes de Cersei Lannister en su cautiverio hacen de toda la batalla de Aguanegras uno de los mejores momentos no sólo de la serie, sino de la televisión.
¿Crees que faltó algún gran momento de la segunda temporada de Game of Thrones en la lista?