agosto 15, 2012

El opening como nuevo prólogo


Comienza a sonar la épica tonada que anuncia un nuevo recorrido por Poniente. La cámara desciende mostrando un borroso pero detallado mapa. La perspectiva se aclara, nos acercamos a nuestra primera parada. El nuevo episodio de Game of Thrones ha iniciado con un opening distinto, otra vez.

Y es que en el inadvertido arte de presentar la pantalla de título de un programa de televisión nunca se había contemplado la tarea de reinventarse tanto como se hace ahora. Algunas series han encontrado un interesante abrebocas en este importante preámbulo, unos pocos segundos para generar intriga y ansiedad, un espacio para anunciar al espectador que debe prepararse para lo que verá.

Son openings que funcionan como pequeños e inofensivos spoilers. Game of Thrones tal vez sea el mejor ejemplo de ello al iniciar siempre con un recorrido aéreo por el mapa viviente de su mundo de fantasía a través de las diferentes locaciones que visitaremos en ese episodio particular. Por eso cada presentación es tan distinta, porque a veces podremos apreciar desde lejos algunos lugares como el Nido de Águilas y otras veces no.

Para series como Weeds la presentación también es un factor indispensable porque siempre se ha diferenciado por tener una distinta para cada episodio. Durante las primeras temporadas la música de cada uno de sus openings eran interpretadas por diferentes artistas (Regina Spektor, Randy NewmanKinky...) hasta su cuarta temporada, cuando comienzan a presenta el nombre de la serie en un breve clip que insinúa un momento relevante de lo que será ese episodio. Todo un juego semántico/visual.



Once Upon a Time, oculta en el bosque de su presentación algo elemental del cuento de hadas que protagonizará el episodio. Fringe cambia el color de su pantalla de título de acuerdo a la realidad donde ocurrirá el capitulo. Community, siempre tan llena de guiños, cambió los garabatos de su presentación en un par de episodios especiales y hasta la novata Girls transformó radicalmente su simple inicio a uno más ruidoso y estrambótico con cambios de tipografías y color para su séptimo episodio (Welcome to Bushwick a.k.a. The Crackcident), el de la fiesta que marcó el punto de inflexión de toda la temporada.

Semana tras semana estas y otras series están haciendo cada uno de sus episodios diferentes y únicos al cambiar su forma de iniciar, invitándonos a juzgar el libro por su portada, tal vez para sorprendernos, entusiasmarnos y despertar la curiosidad desde temprano. Ahora nos ofrecen este pequeño pero significativo regalo para el regocijo de los fanáticos, que valoramos cada detalle, pista e insinuación que pueda apaciguar esa hambre por una buena historia.