septiembre 18, 2012

Coma: entre la vida y la muerte.


 “No estarás muerta. Pero por supuesto, tampoco estarás viva.”

Si algo escasea en el banco de seriados televisivos son los buenos thrillers e historias de suspenso. Ocasionalmente uno puede toparse con uno que otro episodio que haga honor al género pero extraño es encontrarse con una miniserie enteramente dedicada al mismo como Coma.

Que A&E anunciase la producción de una miniserie no es ninguna razón relevante para verla. Que esta miniserie está basada en un libro del doctor y autor de bestsellers, Robin Cook, tampoco lo es. Lo que de verdad puede resultar atrayente es el elenco que se encarga de desarrollar la historia: Lauren Ambrose (Six Feet Under), Geena Davis (Commander in Chief) y Steven Pasquale (Rescue Me).

Envuelta en un ambiente tenso, Coma es una historia que inquieta desde su inicio, cuando presenta el supuesto vídeo aficionado de un grupo de personas que intentaron descubrir lo que aparentemente oculta una instalación de cuidados intensivos de alto nivel. Y entre tomas fugaces, movimientos bruscos de cámara y diálogos entrecortados crean el anzuelo perfecto para la promesa de un entretenido thriller de ficción.

Con una intención de ir incrementando las dosis de suspenso, la primera parte de la historia se muestra como una introducción bastante lenta que sirve para sembrar incertidumbre alrededor del hospital y los personajes; la segunda parte es mucho más acelerada e impactante y nos adentra al núcleo de una conspiración médica perturbadora a la vista.

Pero a pesar de todas esas persecuciones, complots y giros de trama tan característicos de los thrillers y bestsellers, Coma deja un espacio para un planteamiento más profundo, presentando la posibilidad de que la cura de enfermedades como el cáncer, el Alzheimer y la gripe sean una realidad siempre que implique ciertos sacrificios que empujan a cuestionarnos si el fin justifica los medios.

Acá se juega con temas sobre la vida, la muerte y la ética. Muy similar al dilema de la eutanasia, sólo que tratado con menos tacto y con fines tan perturbadores como beneficiosos.

Coma es emocionante e inquietante, juega con temor a adentrarse a temas complicados pero siempre termina por resultar entretenida. Es una miniserie que vale la pena ver por intentar darle vida al género en la televisión en sólo dos entregas. Y si esa no es suficiente razón, la presencia de Lauren Ambrose debería serlo.