septiembre 17, 2012

Un misterio que no vale la pena resolver


Después de ver cómo el famoso detective inglés Sherlock Holmes cobró vida en la era moderna en la miniserie desarrollada por la BBC y creada por Steven Moffat, es bastante difícil y osada la tarea de presentar una mejor adaptación.

Para la CBS decidió arriesgarse. No sólo quiso adaptar las novelas de Sir Arthur Conan Doyle a un formato televisivo, sino que se atrevió a trasladar sus historias a la adorablemente caótica ciudad de Nueva York y a cambiar de sexo a Watson, el mítico acompañante del detective. ¿El resultado? Un verdadero desastre.

Confieso que al tener debilidad por las historias de crimen y misterio por contar con la facultad de poder jugar con el espectador, tomé a Elementary con mucha expectativa y sin ninguna intención de compararla con su contraparte británica porque queda claro desde un principio que no intenta parecérsele. Pero resulta imposible no hacerlo luego de un episodio piloto tan escaso, insípido y decepcionante por fallar en lo más elemental: la esencia del detective.

Jonny Lee Miller encarna al peculiar investigador inglés, pero carece del carisma que un Sherlock Holmes necesita. Sabemos que el temple del icónico personaje es frío, calculador y hasta engreído, pero la representación estadounidense no es nada de eso, ni siquiera es desesperante como el Sherlock representado por Benedict Cumberbatch en la versión británica. Éste tan sólo es tan indiferente que no despierta ningún tipo de emoción.

Pero el verdadero misterio que parece plantear Elementary es: ¿dónde está el clímax del episodio piloto?

Durante el desarrollo del caso no se percibe agitación o intensidad alguna. Los personajes nunca llegan a entrar en un conflicto interesante y hasta la pizca de originalidad que intentaron darle a la trama al convertir en mujer (Lucy Lu) al fiel compañero Watson no fue algo verdaderamente atrayente, ni despertó ningún tipo de química.

Tampoco sirvió de nada transportar los misterios del detective desde Scotland Yard hasta las congestionadas calles de Nueva York. El abanico de posibilidades que pudo ofrecer esta metrópoli multicultural fue totalmente desperdiciado. Se perdió la oportunidad de aprovecha las locaciones, de mostrar el entorno citadino, de hacer de La Gran Manzana un personaje más de la trama como lo logran otros dramas criminales como los de la franquicia de CSI.

No hace falta una lupa para notar que Elementary es demasiado simple para un personaje tan complejo y tan arraigado a la cultura popular. La supuesta brillantez de Sherlock no se percibe en ningún momento y sólo se ven elementos dispuestos forzosamente para construir un misterio poco impactante que, si nos dejamos llevar sólo por el episodio piloto, convierten a una de las mayores apuestas de la temporada de CBS en una de las mayores decepciones.