
Que no se diga que el comienzo de la séptima temporada de Doctor Who careció de Daleks, giros en la trama y de sorpresas.
Assylum of the Daleks más que una serie de sobrecogedoras relevelaciones, fue el inicio de la triste despedida de los acompañantes con más carisma que ha tenido el Doctor desde el 2005.
El guionista y productor Steven Moffat lo sabe. Esta temporada le pertenece a Rory y Amy Pond. Su química inigualable y su naturalidad les ha hecho merecedores de un protagonismo indirecto que destaca cuando en este inicio de temporada nos presentan a la pareja viviendo una inesperada realidad: se divorcian.
Nada más inaudito. La despedida del matrimonio más feliz que ha presenciado el Doctor inicia con su divorcio. Y más triste aún es la razón: luego de lo ocurrido en Demon’s Run, Amy Pond descubrió que no puede volver a tener hijos.
Es una realidad que tiñe la trama con un tinte oscuro y adulto. Estamos ante un drama que muy a pesar de la ciencia ficción que apadrina la serie, está convirtiendo a Doctor Who en un show que cuando lo necesita sabe presentarse de manera madura para el público mayor pero también sabe como romper el molde cuando simplemente quiere entretener. Es así como la serie evoluciona con versatilidad gracias a lo que estos personajes han aportado a la historia: matices que permiten a la trama escapar por momentos de la abrumadora fantasía.
La despedida que el espectador tendrá que darle a los Pond se perfila sombría. Tanto que fue necesario enfrentarse a los Daleks para lograr una reconciliación entre Amy y Rory. Una reconciliación donde ambos reconocieran que a pesar de las dificultades, se aman.
Los episodios de los Pond están contados. No se trata de ignorar hechos relevantes como la recién descubierta capacidad de los Daleks de sentir temor por algo más que "el depredador", la posibilidad de que la futura acompañante del Doctor, Oswin Oswald, sea también un Dalek o que al final de este episodio la pregunta que haría caer al silencio fuese coreada una y otra vez. Se trata de disfrutar con detalle del cierre del ciclo de la familia Pond, el mismo que abre un nuevo abanico de posibilidades y teorías para el universo del Doctor Who.