
Si algo le faltaba a la televisión norteamericana era un digno representante del universo de los superhéroes que tanto idolatran. Sobre todo luego del melodrama familiar que fue No Ordinary Family, la decepcionante decaída de Heroes y el patético intento de The Cape.
Afortunadamente The CW en su eterno intento por conquistar audiencia y por reenganchar a esa fanaticada que alimentó por años con Smallville, la ficción basada en Superman, terminó apostando por Arrow para esta temporada, otra serie basada en superhéroes que esta vez parece apuntar al objetivo correcto.
Basada en el personaje de Green Arrow del universo de DC Comics, Arrow presenta la historia de Oliver Queen, el hijo de un millonario al que creían muerto luego de un naufragio pero que sorprende a todos al regresar a su ciudad de origen cinco años después del accidente, luego de haber sobrevivido en una isla donde entrenó y se preparó para convertirse en un encapuchado que promete vigilar su ciudad con la precisión de su arco y flecha, luchando contra los criminales y la corrupción mientras intenta vengar la memoria de su padre.
Lo arriesgado es que de por sí la temática de los superhéroes no suele tomarse con seriedad. Basta con echar un vistazo a las últimas temporadas de Smallville para apreciar el disparate en lo que se convirtió. Por eso el acierto de Arrow es el de despejar el panorama de dramas adolescentes y posibles elementos que ridiculicen la historia, para definir desde su inicio un ambiente sombrío, serio y a la vez emocionante y lleno de pequeños guiños a otras ficciones a los que Lost ni Twilight pudieron escapar.
Sorprende que a pesar de ser una serie de The CW (la cadena norteamericana orientada a jóvenes por excelencia), luzca con un aura tan densa y personajes tan maduros para el canal, pero sin dejar a un lado los pequeños estímulos para alborotar hormonas adolescentes, como el exhibir a Stephen Amell sin camisa de vez en cuando.
El piloto de Arrow es sorprendente a ratos como mínimo. Y en una temporada de estrenos algo mediocre, sin duda llega como una propuesta fresca y alentadora, que cuenta con la precisión de acertar con un elenco carismático, una propuesta de ciencia ficción seria y la promesa de ser una historia vertiginosa y lo suficientemente enrevesada para complacer al público adolescente y a aquel que no lo es tanto.