
Si algo han traído las dos recientes temporadas de estrenos a la televisión ha sido venganza. Primero con Revenge, la inesperada que llegó sorprendiendo a muchos y luego Arrow, la anticipada que no defraudó después de su estreno.
Ya sea en formato de culebrón o de serie de acción, ambas tienen sus premisas bien claras: los dos protagonistas buscan llevar a cabo su venganza cueste lo que cueste. Amanda Clarke en Revenge intenta destruir a la familia Greyson y limpiar el nombre de su padre mientras que en Arrow, Oliver Queen no sólo quiere limpiar el nombre de su padre sino el de toda su ciudad.
Ambos son jóvenes, sexys y adinerados. Cualquiera diría que estarían disfrutando de los beneficios de su juventud y su fortuna y no tratando de de llevar a cabo aparatosos planes, porque… ¿quién siendo tan joven podría hacerlo?
Por eso no es tan descabellado preguntarse ¿cómo pudieron prepararse dos jóvenes veinteañeros para llevar a cabo sus grandes venganzas? Y la respuesta es más sencilla de lo que parece. Sólo se necesita lo siguiente:

Padres Muertos: nada alimenta más el sentimiento de la ira y venganza que el de la muerte de un familiar y si es la de un padre, mejor aún. Amanda Clarke perdió al suyo cuando fue asesinado en la cárcel donde cumplía injustamente una condena por terrorismo. Oliver Queen se las vio peor: tuvo que ver a su papá volarse los sesos frente a sus propias narices, como para nunca olvidar. Como bono adicional, si se tiene una madre, procurar que esté loca o que esté trabajando con los malos.

Maestro y Ayudante: Para aprender el fino arte de la venganza hace falta un buen maestro y los años de exilio y preparación que eso conlleva. Amanda tuvo al enigmático Takeda que le enseñó arte marciales y afinó su astucia mientras que Oliver aprendió por las malas con el barbudo Yao Feia a sobrevivir y a lanzar una que otra flechecita. Es indispensable que el maestro sea asiático, para que el aprendizaje sea más efectivo.
También se necesita de un fiel asistente. Para la venganza en los Hamptons el siempre cínico y adinerado Nolan aporta la tecnología y astucia necesaria para cada plan. En Starling City, a Diggle no le quedó de otra que asistir a Arrow en sus planes después de descubrir su verdadera identidad.

Lista de nombres: para agregar drama a su venganza es preciso contar con una lista de nombres para tachar. Sirve como guía y para medir la efectividad de cada paso que da. Mientras menos nombres vea, más dulce será el resultado.
Cámaras de seguridad: es importante tener ojos en todas partes. Ubicar cámaras de seguridad (¡ocultas!) en todos los lugares donde se encuentre el vengador y sus enemigos es indispensable. Amanda y Oliver siempre logran instalar alguna, no importa cómo, ni donde, ni su forma, ahí estarán.

Dispositivos mágicos con Wi-Fi: la tecnología siempre tiene que estar de su parte. Ya sea a través de una flecha o cualquier otro artefacto que se le ocurra, estos aparatos con Wi-Fi le permitirán desde transferir altas cantidades de dinero de una cuenta a otra sin problemas, hasta afectar índices de la bolsa, grabar vídeos y rastrear llamadas. Por imposible que parezca lo que pueden hacer, la señorita Clarke y el joven Queen lo harán posible.
Así que si de tomar justicia por sus propias manos a temprana edad se trata, atentos a estos básicos elementos. Y es bueno aprovechar el momento, pues la venganza joven es lo que se está llevando y se está llevando bien. Sino pregúntenle a la ABC y The CW, que sus audiencias están siendo tan dulces como sus venganzas.