
Iron Man, Batman, Spiderman… El universo del cómic hace rato que decidió
expandirse a otros medios para llegar a mucho más público y lo ha logrado. El
cine se llenó de superhéroes y The
Avengers, por ejemplo, rompió
records mundiales de recaudación en sus primeras semanas de estreno.
Para nadie es un secreto que los seres con superpoderes han
dominado el mundo de los comics y conquistado el del cine y los videojuegos,
pero el terreno de la televisión aún se resiste a ellos.
Pero con el
próximo estreno de Agents of S.H.I.E.L.D., la primera
serie live-action de Marvel en
la televisión, parece que vuelven a tener una oportunidad. La cuestión es que después de ver fracasar a varias series
basadas en superhéroes en los últimos diez años uno se siente suspicaz porque se
necesita más que un poder especial y un traje ajustado para sobrevivir al
público televisivo.
Dejando a un lado la marcada entrepierna de Adam West en el
Batman de los 60 y asomándonos a
momentos más contemporáneos, la fiebre heróica da sus primeros pasos en el 2001
cuando Smallville comienza a contar la historia del joven Clark Kent antes
de convertirse en Superman. Fue una
serie juvenil, osada y diferente para el momento, por eso sobrevivió 10 años
gracias al público joven que cautivó desde su inicio y que convirtió en fanáticos
que le permitieron continuar durante tanto tiempo hasta unas dolorosas últimas
temporadas, que terminaron sin pena ni gloria.
Desde entonces, todo ha sido fracasos. La fugaz aparición
de Birds of Prey intentando replicar
el éxito de Smallville fue más un
chiste. El género no era tomado con seriedad hasta el estreno de la
trilogía cinematográfica de Batman a
cargo de Christopher Nolan, con la que los superhéroes ganaron respeto y comenzaron a
verse más sombríos, adultos y reales.
Eso inspiró en el 2006 a Heroes que llegó para rescatar el género en la
televisión. Se presentó seria, con una trama compleja basada en protagonistas que
descubrían tener poderes e intentaban adaptarse a su nueva realidad. Similar a
los X-Men, cada arco
argumental era interesante e impactaba de una manera inteligente la trama
principal. Llena de personajes llamativos y una narrativa madura, la serie fue
tremenda hasta que la huelga
de guionistas hirió gravemente la calidad de la segunda y tercera
temporada, convirtiéndola en ese programa que deseas dejar de ver
porque se torna verdaderamente doloroso.
Luego vinieron tiempos más oscuros. Llegó No OrdinaryFamily que presentó de forma
excesivamente bondadosa y superficial la historia de una familia con poderes,
olvidando que la acción y el verdadero drama del asunto eran importante. Después
vino The Cape en el 2011 que prometía
reinventarlo todo creando algo como una “historieta de televisión”. El experimento
dio como resultado buenas escenas de acción y nada más que eso porque era ridícula,
sobreactuada y con personajes tan estereotipados que la llevaron a la
cancelación más humillante: transmitir sus últimos episodios por Internet.
Al volar hasta Inglaterra al menos podemos ver que los superhéroes
en la televisión sí lograron algo. Más bien los antihéroes de Misfits se convirtieron
pronto en una serie de culto por no mostrar la visión americana del arquetipo
del superhéroe. La irreverencia británica le dio el toque único a una historia
de jóvenes criminales que obtienen poderes especiales después de una tormenta. Algo
nada original hasta que vemos a personajes egoístas que sólo buscan sobrevivir
a su decadente realidad. Pero no todo es perfecto, la serie vale la pena hasta
su segunda temporada porque desde entonces el elenco original comenzó a
desertar y entre tanto cambio y rostro nuevo, dejó de ser lo que era.
No fue hasta el 2013 que The CW buscó subirse de nuevo al tren de los héroes con un
personaje menor de la DC Comics: Green
Arrow. Para no perder a los fanáticos que Smallville le había dejado a la cadena, nace Arrow ligeramente inspirada en El Caballero de la Noche y en su sombría
narrativa en el cine. Intenta ser madura, misteriosa y profunda (para el público
joven), pero sólo entretiene muy bien, algo que también Marvel ha hecho a la
perfección con sus franquicias en el cine e intentará replicar en televisión
con Agents of S.H.I.E.L.D. que se ve,
como mínimo, bastante entretenida.
No queda más que ver la línea del tiempo para notar que las series que más han perdurado
son las de buenos personajes con tramas intrincadas. Al parecer en televisión,
el poder de los héroes no está en la sus capacidades especiales, sino en sus
historias y cómo son contadas. El factor extraordinario parece quedar a un lado
porque esos personajes, con o sin poderes, son más interesantes cuando viven una realidad que nos
sorprende y entretiene.
