Luego de ver unos cuantos episodios de "Alcatraz" uno puede llegar a pensar que J.J. Abrams ya agotó sus recursos al intentar crear un universo tan atrayente y denso como el de "Lost".
Si algo aprendimos con todo el revuelo de los sobrevivientes del Oceanic 815 es que si se presenta al público un misterio como arco argumental principal, se crea irremediablemente el compromiso de resolverlo, al menos que se deje claro en un principio que no hay explicación para el mismo.
Y es así como comenzó "Alcatraz", presentándonos un gran enigma: los peores criminales de los años 60 en los Estados Unidos están regresando al presente a hacer quién-sabe-qué y a continuar con sus crímenes. Es una premisa muy atractiva que mezcla lo policiaco con la ciencia ficción pero que increíblemente deja de ser interesante cuando episodio tras episodio, el formato se repite y la serie continúa presentando interrogantes sin haber solucionado ninguna antes.
“Lost” cautivaba con su misterio que se alargaba cada vez más porque al menos entretenía con las historias personales de sus personajes principales, que por sí solas eran interesantes y tenían mucho que desarrollar.
Pero para "Alcatraz" es imposible lograr algo así cuando sus protagonistas no evolucionan ya avanzada la temporada y quienes realmente tienen algo bueno que contar (los prisioneros) sólo protagonizan un episodio, porque el formato de la serie es así de rígido. Romper el molde presentación-persecución-captura parece difícil si se trata de contar algo más.
Pero tal vez no sólo sea eso lo que genere la pérdida de interés. Si bien para J.J. Abrams los viajes temporales, narrativas basadas en flashbacks y agujeros de gusano forman parte de su marca personal, estos elementos se han empleando tanto en televisión recientemente que ya es agotador. Son recursos que deberían dejar reposar por un buen tiempo, porque ya su impacto se esfumó. Lo intentaron "Flashforward" y "The Event" al presentar de nuevo el formato del gran misterio envuelto en acertijos de ciencia ficción y fracasaron. "Alcatraz" no es la excepción.
Por pretenciosa, repetir esquemas, negar el desarrollo de sus personajes, por mantener un enigma demasiado tiempo sin soltar pista, por hacer mucho ruido y pocas nueces esta serie debe ser condenada a muerte, ignorando lamentablemente la buena idea implícita en ella.
