
| Esta entrada contiene spoilers del 5to episodio de la 3ra temporada de The Walking Dead. |
Cuando vimos el último suspiro de Lori Crimes, nunca habíamos estado tan felices de ver morir a alguien. Por eso los zombies volvieron a lo grande en esta tercera temporada de The Walking Dead, aunque luego de una segunda casi decepcionante, no lo tenían tan difícil.
Personajes mucho más maduros y dilemas verdaderamente profundos son dos de las cosas que han despertado el interés en este nuevo ciclo de la ficción post-apocalíptica, además de una de las muertes más gratificantes hasta ahora, claro está.
Pero no todo tiene que ver con el grupo de sobrevivientes que ya conocernos. Nos hemos nutrido mucho de ellos como para estar ya satisfechos, por eso hay que atender a los dos nuevos personajes más imponentes que se han presentado en esta nueva temporada: El Gobernador y Michonne llegaron a la trama generando un gran impacto y despertando una tremenda rivalidad para mostrarnos las dos caras de una moneda en esta nueva realidad.
Michonne, quien ha resultado algo desilusionante porque no ha dicho más de tres palabras desde su aparición y porque Danai Gurira no le da demasiada vida al personaje con sus intentos de expresiones, nos ha dejado bien clara su posición hasta ahora a pesar de todo: sobrevivir a los muertos, temerle a los vivos.
Tras mantener a dos presuntos seres queridos como zombies (quitándoles la mandíbula y los brazos) para camuflarse junto a ellos y sobrevivir durante ocho meses, no dudó en cortarles la cabeza para intentar permanecer en el anonimato. Michonne logró suprimir los sentimentalismos y sobreponer su instinto de sobrevivencia sobre cualquier otra cosa, así eso le convierta en una muda paranoica.
Por otra parte, El Gobernador se muestra mucho más optimista con la vida en su pequeño nuevo mundo. Con suerte, ha logrado establecer una modesta sociedad bajo sus reglas y creencias, dándole esperanza a las personas a su alrededor, mientras experimenta y juega con los muertos vivientes a sus espaldas. El Gobernador mantiene con vida a algunos zombies por los lazos sentimentales que mantuvo con ellos cuando estos no deseaban comer gente, sobreponiendo sus intereses sobre los de la comunidad.
Michonne es fría, desapegada pero con deseos de sobrevivir. El Gobernador en cambio es gentil, optimista pero con intereses tan propios que pone en riesgo la sobrevivencia de los demás. El choque de personalidades era inminente: en un principio ambos mantienen con vida a sus muertos queridos, pero sus rumbos y visiones son muy distintas.
Por eso The Walking Dead encuentra su modesta grandeza no en los efectos especiales que permiten a los muertos andar, sino en estos dilemas existenciales que presenta, una dualidad constante que ponen en la balanza la vida y la muerte: sobrevivencia contra individualismo, independencia contra poder…
Su duplicidad está en todo. Vamos, que ver a El Gobernador peinando el cabello de su hija fue un momento tan hermoso como inquietante.