abril 03, 2013

Los sobrevivientes que merecían morir

Esta entrada contiene spoileres de la 3era temporada de The Walking Dead
Cuando una temporada de The Walking Dead termina, es inevitable no ponernos reflexivos al respecto. En parte por sentirnos nuevamente engañados por la esperanza de encontrar una verdadera razón para continuar viendo con ganas la serie y por otra parte, porque no nos queda de otra: es eso o aceptar que perdimos el tiempo.

Así que para meditar sobre ella hay que hacerlo sobre su único hecho concreto: The Walking Dead se sustenta bajo la promesa de la muerte. O de que alguien morirá. Por eso en sus finales de temporada siempre ofrecen un destino fatal para alguno de los personajes relevantes. Pero la cuestión no es si morirán o no, porque todos están condenados de alguna manera. Lo que vale la pena cuestionar es si aún intentando sobrevivir, merecen morir; y la mayoría de las respuestas comienzan con un contundente sí. La prueba: varios de los caídos en la tercera temporada.

Lori Grimes
Murió de la manera más irónica de todas: dando a luz. Una humillación cuando la causa de muerte número uno en su mundo son los muertos, no la vida. La esposa de Rick fue desde un principio despreciable: infiel a su esposo con el mejor amigo de él, descuidó más de una vez a su hijo e incitó a Rick a matar a Shane porque le avergonzaba la idea de que fuese el verdadero padre de su nuevo hijo. Una joyita que sin duda tenía merecido su último aliento en los pisos sucios de una prisión.


Andrea
La gran muerte del final de temporada recayó en el personaje que aunque no se ganaba el desprecio tampoco generaba demasiada simpatía. Andrea fue la primera en plantearse ante nosotros el dilema de renunciar a la vida en una realidad tan lastimera como las que les tocó vivir, pero cambió de parecer y terminó formando parte del grupo de sobrevivientes. Hasta aquí su muerte parece un caso triste pero cuando nos enfocamos a sus más recientes acciones la cosa cambia: por el bienestar que le ofrecía El Gobernador no tardó ni dos días en tomar la decisión de dejar a un lado a Michonne, la mujer que durante 8 meses la protegió y cuidó cuando estuvo enferma. Luego, cuando se le presentó el dilema de escoger un bando entre el grupo de la prisión y Woodbury, fue incapaz de inclinarse por el grupo con el que había convivido por más tiempo… Por cosas tan desacertadas como esas no es tan difícil afirmar que Andrea se buscó su propia mordida zombi, sin derecho a pataleo..

T-Dog
A quien probablemente no recordabas y precisamente por eso merecía la muerte. Nunca fue fundamental para nadie y cuando finalmente hablaba era tan forzosamente irrelevante que duele saber que el actor que lo interpretó realmente ganó dinero por eso.



Pero así como hay justicia poética, también hay injusticias como las inmerecidas muertes de Merle y Milton. La del primero porque luego de un largo y tortuoso camino había conseguido regresar al grupo original y obtener cierta redención, el segundo por pasar de ser la mano derecha del Gobernador al que despertó de su engaño y que a diferencia de Andrea, logró enfrentarlo de una manera u otra. Pero por muy lamentables que estas u otras muertes sean, qué más da. The Walking Dead dejó de ofrecer hace mucho algo que se pueda considerar como un verdadero drama. Todo lo que queremos ahora es que aparezcan zombis y maten personajes, lo merezcan o no. Sino ¿para qué la vemos?