diciembre 07, 2012

La evolución de Rick Grimes

Esta entrada contiene spoilers de todos los episodios de la 3era temporada de The Walking Dead
A pesar de todo lo vivido, tras tres temporadas de The Walking Dead, aún conocemos poco de los sobrevivientes de ese apocalipsis zombie de la AMC. Podremos habernos encariñado con algunos y odiado a otros, pero otra cosa es conocerlos a fondo y verlos crecer.

La verdad es que la mayoría de los personajes se han mantenido encasillados y sin matices desde que se nos presentaron: Dale como el viejo moralista y sermoneador, Andrea la valiente en la que no se puede confiar o Glenn el tímido y escurridizo… muchos están estancados durante su paso por la serie a pesar de llevar meses viviendo una realidad donde muertos vivientes andan por el mundo comiéndole los miembros a los vivos.

Pero tampoco es que tienen muchas oportunidades. Nos cuesta ver el avance de algún personaje en la serie porque en cualquier momento los mata algún zombie poco amigable o quedan eclipsados por el constante ajetreo como le sucedió al pobre T-Dog, quien probablemente no dijo más de diez líneas durante las tres temporadas a las que sobrevivió.

Por eso hay que apreciar la madurez que ha experimentado Rick Grimes durante la tercera temporada. Tuvo que morir la insufrible de Lori, para que algo realmente se moviera dentro de él.
Del Rick valiente, bondadoso y justo que conocimos en un principio queda poco. Sus vivencias lo han convertido en un hombre determinado, sin piedad, receloso y mucho más racional.

Porque asesinar a tu mejor amigo y sufrir la muerte de tu esposa no debe ser tarea fácil. Rick se quebró y no volvió a ser el mismo, y lo podemos percibir en cada uno de los últimos episodios, rompiendo por fin con la incapacidad de la serie de permitir a sus personajes evolucionar.

Rick ha crecido de tal manera que hemos podido experimentar su delirio a través de esa llamada telefónica que recibió de los muertos. Ya vamos más allá de su capacidad de disparar y salvar gente, vamos conociendo su forma de pensar, cómo cambia su carácter y su propio destino. Ya no es la historia del héroe, sino de la persona: ambigua, conflictiva y compleja.

Su hijo tampoco queda atrás: de ser el niño antipático del grupo ahora es un pequeño héroe que maduró muy rápido. Desde que aprendió a disparar a la cabeza de los zombies y mató a su propia madre (¡Bien hecho Carl!) su personaje ha dado un vuelco que lo hace prometedor.

Eso es lo que más enriquece el relato: la humanidad de los sobrevivientes, lo más preciado en ese mundo de muertos. Lástima que muchos personajes estén atrapados en moldes estereotípicos y no hayan explorado la misma profundidad que Rick a pesar de que también han pasado por momentos traumáticos. ¿Qué sabemos de Glenn más allá de que es bueno escabulléndose?, ¿Beth será por el resto de la serie la niñera de la recién nacida? Podríamos ir cuestionándonos el futuro de los personajes e inquietarnos, porque a mucho no se les ve ningún tipo de crecimiento, que si bien todos tienen un futuro incierto no debería significar que también sea incierta su personalidad.

Esa es la razón por la que la evolución de la familia Grimes ha sido de lo más disfrutable en la tercera temporada. Finalmente podemos ver una transformación real de las personas ante sus circunstancias (y no precisamente a muertos vivientes) , mientras cada vez hay más escenas de acción y suspenso que también se agradecen luego de la aburrida estadía en aquella granja.

noviembre 29, 2012

Guía básica para el vengador joven


Si algo han traído las dos recientes temporadas de estrenos a la televisión ha sido venganza. Primero con Revenge, la inesperada que llegó sorprendiendo a muchos y luego Arrow, la anticipada que no defraudó después de su estreno.

Ya sea en formato de culebrón o de serie de acción, ambas tienen sus premisas bien claras: los dos protagonistas buscan llevar a cabo su venganza cueste lo que cueste. Amanda Clarke en Revenge intenta destruir a la familia Greyson y limpiar el nombre de su padre mientras que en Arrow, Oliver Queen no sólo quiere limpiar el nombre de su padre sino el de toda su ciudad.

Ambos son jóvenes, sexys y adinerados. Cualquiera diría que estarían disfrutando de los beneficios de su juventud y su fortuna y no tratando de de llevar a cabo aparatosos planes, porque… ¿quién siendo tan joven podría hacerlo?

Por eso no es tan descabellado preguntarse ¿cómo pudieron prepararse dos jóvenes veinteañeros para llevar a cabo sus grandes venganzas? Y la respuesta es más sencilla de lo que parece. Sólo se necesita lo siguiente:

noviembre 23, 2012

Zombies, vampiros y dragones


Por lo visto en las pantallas de la televisión hoy en día, al parecer los espectadores estamos más hambrientos de fantasía que nunca.

Antes, ver a un vampiro o una criatura mitológica en televisión era como encontrar una aguja en un pajar. Buffy o las Hechiceras eran pocas de las opciones que nos permitían ver seres fantásticos compartir con sus personajes en poco convencionales historias.

Pero ahora, casi cada cadena televisiva norteamericana cuenta con una o dos propuestas tan fantásticas que parece mentira: HBO tiene a los vampiros de True Blood y los dragones de Game of Thrones, AMC siembra la incertidumbre con su apocalipsis zombie en The Walking Dead, The CW tiene otros succionadores de sangre en The Vampire Diaries, Supernatural y la bestia de The Beauty and The Beast, NBC cuenta con la fantasía de Grimm y su costoso intento de revivir a Los Munsters y ABC también tiene dragones y gigantes en Once Upon a Time y uno que otro fantasma en la ya cancelada 666 Park Avenue.

Y es extraño. Porque el género de fantasía a pesar de estar tan ligado a la ciencia ficción, no es tan apreciado. Incluso la Academia de Artes y Ciencia de la Televisión (esa que entrega los Emmys) parece considerar a las series de esa clase como de una categoría menor.  Por eso les cuesta tanto premiarlas o incluso nominarlas.

El público puede que pensara igual. Sólo basta con ver la cantidad de propuestas fantásticas antes y ahora. Algo parecido ocurrió hace un par de años con los procedimentales policíacos cuando eran los hits de las temporadas y ahora son sólo una opción obligada en la parrilla de programación. Lo mismo puede estar ocurriendo con las series de fantasía.

Lo curioso es que el género a sabido moldearse muy bien tanto el drama como a la comedia (aunque True Blood parezca a veces un mal chiste), para elevar su categoría a algo más que una historia de aventuras y travesías.  Hay historias de amor y poder, maldiciones que son limitaciones y seres fantásticos que se dotan de humanidad.

Los zombies plantean dilemas a Rick y a sus compañeros sobre la vida, la muerte y el presente, los vampiros se enamoran intensamente enfrentando el conflicto de vivir una vida eterna junto a un amor mortal y los dragones de Daenerys Targaryen, nuestra Khaleesi, crecen mientras ella planea su retorno al poder. La fantasía ya no parece ser tan sosa ahora que la TV se asemeja más a una verdadera caja de Pandora, donde cualquier monstruo puede aparecer cuando se enciende.

noviembre 22, 2012

El lado bueno de la realidad


Cuando la televisión se plagó de reality shows, no fue tarea difícil calificar al género como una basura banal de poco contenido y mucho drama sobreactuado, porque es algo no muy lejos de lo cierto.

Pero el género tan versátil también tiene un lado verdaderamente valioso, uno más humano y revelador.

The Amazing Race es uno de esos realities que regala ocasionalmente momentos espontáneos, gratos de disfrutar. Se trata de una carrera alrededor del mundo en la que varias parejas deben enfrentar ciertas pruebas con características del país donde se encuentren para poder avanzar en el recorrido y llegar a la meta. La última pareja en llegar es eliminada y el resto continúa en la siguiente etapa.

Como toda competencia, cuenta con sus dramas y riñas entre equipos y parejas, pero son momentos que nutren algo mayor: un largo camino por lugares exóticos y modernos, una pequeña muestra de diferentes civilizaciones y un poco de cultura general.

Cada ciclo tiene ese momento que te hace pensar en que la filantropía es el camino. Como una reciente muestra, en su 21era temporada, una de las parejas participantes perdió su fajo de dinero durante el recorrido (a las parejas se les otorga una limitada cantidad de dólares en cada etapa), impidiéndoles pagar transporte para movilizarse y avanzar, por lo que se vieron obligados a pedir limosna en una de las zonas más pobres de la ciudad de Daca en Bangladesh, donde personas muy humildes aupaban a los equipos en sus tareas. La grata sorpresa es que los lugareños acudieron a la ayuda de la pareja en problemas otorgándoles el dinero suficiente que necesitaban para abordar un taxi y continuar la carrera, justificando su aporte con un muy modesto pero humano “this is my country, you’re my guess”.

Tal vez parezcan pequeños detalles, pero al congregarlos enriquecen mucho la experiencia televisiva; ver el mejor lado de la humanidad en la realidad puede llegar a ser más refrescante y sorprendente que verlo en una ficción.

Pero The Amazing Race no sólo ofrece esas pequeñas experiencias, también nos permite ver la evolución (o destrucción) de la relación de las parejas participantes durante la exigente carrera, lo cual puede resultar trivial pero, ¿no es acaso lo que hacemos cuando vemos cómo evolucionan los personajes de una serie convencional?

Despreciar al género del reality show es injusto cuando sólo se mira la verdadera basura producida por cadenas como MTV. Pero hay shows que merecen la oportunidad de ser vistos, porque no sólo tienen algo que mostrar, sino algo que contar y compartir. Porque también hay que saber apreciar las pequeñas historias que ofrece la realidad.

noviembre 14, 2012

Las nuevas dos caras de la moneda

Esta entrada contiene spoilers del 5to episodio de la 3ra temporada de The Walking Dead

Cuando vimos el último suspiro de Lori Crimes, nunca habíamos estado tan felices de ver morir a alguien. Por eso los zombies volvieron a lo grande en esta  tercera temporada de The Walking Dead, aunque luego de una segunda casi decepcionante, no lo tenían tan difícil.

Personajes mucho más maduros y dilemas verdaderamente profundos son dos de las cosas que han despertado el interés en este nuevo ciclo de la ficción post-apocalíptica, además de  una de las muertes más gratificantes hasta ahora, claro está.

Pero no todo tiene que ver con el grupo de sobrevivientes que ya conocernos. Nos hemos nutrido mucho de ellos como para estar ya satisfechos, por eso hay que atender a los dos nuevos personajes más imponentes que se han presentado en esta nueva temporada: El Gobernador y Michonne llegaron a la trama generando un gran impacto y despertando una tremenda rivalidad para mostrarnos las dos caras de una moneda en esta nueva realidad.

Michonne, quien ha resultado algo desilusionante porque no ha dicho más de tres palabras desde su aparición y porque Danai Gurira no le da demasiada vida al personaje con sus  intentos de expresiones, nos ha dejado bien clara su posición hasta ahora a pesar de todo: sobrevivir a los muertos, temerle a los vivos.

Tras mantener a dos presuntos seres queridos como zombies (quitándoles la mandíbula y los brazos) para camuflarse junto a ellos y sobrevivir durante ocho meses, no dudó en cortarles la cabeza para intentar permanecer en el anonimato. Michonne logró suprimir los sentimentalismos y sobreponer su instinto de sobrevivencia sobre cualquier otra cosa, así eso le convierta en una muda paranoica.

Por otra parte, El Gobernador se muestra mucho más optimista con la vida en su pequeño nuevo mundo. Con suerte, ha logrado establecer una modesta sociedad bajo sus reglas y creencias, dándole esperanza a las personas a su alrededor, mientras experimenta y juega con los muertos vivientes a sus espaldas. El Gobernador mantiene con vida a algunos zombies por los lazos sentimentales que mantuvo con ellos cuando estos no deseaban comer gente, sobreponiendo sus intereses sobre los de la comunidad.

Michonne es fría, desapegada pero con deseos de sobrevivir. El Gobernador en cambio es gentil, optimista pero con intereses tan propios que pone en riesgo la sobrevivencia de los demás. El choque de personalidades era inminente: en un principio ambos mantienen con vida a sus muertos queridos, pero sus rumbos y visiones son muy distintas.

Por eso The Walking Dead encuentra su modesta grandeza no en los efectos especiales que permiten a los muertos andar, sino en estos dilemas existenciales que presenta, una dualidad constante que ponen en la balanza la vida y la muerte: sobrevivencia contra individualismo, independencia contra poder…

Su duplicidad está en todo. Vamos, que ver a El Gobernador peinando el cabello de su hija fue un momento tan hermoso como inquietante.

noviembre 08, 2012

La plaga de los flashbacks


Desde que Lost demostró que se podía contar una historia desde su pasado, presente y futuro, la ficción norteamericana comenzó a sufrir de una plaga difícil de exterminar: tramas contadas a través de flashbacks.

Viajar en el tiempo no es cosa sencilla y asimilarlo no fue algo fácil. Cuando Lost basó su formato narrativo en saltos en el tiempo que mostraban lo sucedido en el pasado de cada personaje para comprender mejor su presente, desató una revolución televisiva sin desearlo. La audiencia comenzó a familiarizarse con términos como líneas temporales, agujeros de gusano y flashbacks, demostrando un interés por desmarañar todo lo que se le mostrara.

Desde entonces no han parado de aparece programas que intentan contar todo “de atrás para adelante”, con esa intención de volver a atrapar a un grupo curioso que quiera indagar en su tiempo.

noviembre 01, 2012

Cada historia es un mundo

Esta entrada contiene spoilers del 4to y 5to episodio de la 2da temporada de Once Upon a Time.
Once Upon a Time ya se ha consolidado en los Estados Unidos como el drama en televisión abierta más visto los domingos. Un show familiar que ha logrado cautivar a millones de espectadores a pesar de su apariencia infantil y llena de cursilerías que esconde una trama densa, tal vez no tan apropiada para toda la familia debido a su inesperada complejidad.

Lo que comenzó como una inocente mezcla entre los cuentos de hadas y la realidad se ha convertido en una mezcolanza de personajes y tramas de la cultura popular que ya no sólo buscan entretener sino también retar al espectador a descubrirlas y desmarañarlas.

Su segunda temporada ha desatado la imaginación de los guionistas, quienes se han atrevido a romper la dualidad en la que estaba atrapada la historia (Todo ocurría entre el reino del Bosque Encantado y El Mundo sin Magia), revelando la existencia de otros reinos (o dimensiones, ya qué) como el del País de Nunca Jamás, El País de las Maravillas y otro que abre un abanico de posibilidades aún mayor.

En el episodio titulado “The Doctor”, cuando finalmente nos revelan que la identidad secreta del Dr. Whale en Storybrooke no es nada más y nada menos que el Dr. Frankenstein, creador del famoso monstruo desmembrado, Once Upon a Time se expande y deja de contarnos sólo cuentos de hadas.

Frankenstein es una novela gótica creada por la autora británica Mary Shelley, un libro que ha trascendido generaciones como una historia de terror juvenil y ciencia ficción que ha logrado establecer a su monstruo protagonista como un icono pop y ha influenciado innumerable cantidad de obras. Pero sin duda alguna Frankenstein no es un cuento de hadas.

Tal vez ésta es la revelación más grande de la serie hasta ahora: que no sólo se trata de cuentos, sino de ficciones, libros, leyendas, mitos y toda historia que haya pasado de la imaginación al colectivo.

Por eso en la serie los personajes de diferentes relatos necesitan portales para cruzar a las historias que no le pertenecen, porque cada una trabaja a su manera, con su realidad ficticia.

Ya no es de extrañar por qué El País de las Maravillas, El País de Nunca Jamás y ahora la ciudad de Ginebra en la ficción se presenten en diferentes dimensiones con diferentes estéticas (experimentar el castillo del Dr. Frankestein en blanco y negro fue un notable detalle), pues en realidad son historias de libros distintos, con escenarios imaginados sin igual.

Durante todo el desarrollo de la serie sus personajes han exclamado hasta el cansancio que el mundo en el que vivimos carece de magia y por eso la buscan tan desesperadamente. Pero, ¿y qué si la magia de este mundo es en realidad la imaginación, capaz de crear muchos otros mundos como los plasmados en los libros? He allí la teoría.

Tal vez en Once Upon a Time quieren decirnos con esta revelación que cada gran libro es un mundo diferente. Y no hay nada más cierto que eso.

octubre 23, 2012

¿Por qué no enciende Revolution?


La nueva ficción de J.J. Abrams (Lost, Fringe) y Eric Kripke (Supernatural) cumplió con las expectativas de no ser gran cosa. De hecho, parece ser otra decepción que recuerda vagamente a ese intento malogrado que fue The Event.

La premisa es ambiciosa: nos encontramos en un mundo caótico donde no hay gobiernos ni ley desde que toda la energía eléctrica desapareció repentinamente del planeta, dejando a todos sin teléfonos, televisores, vehículos, computadoras o cualquier tipo de dispositivo electrónico. La ausencia de orden generó la proliferación de caudillos y milicias que intimidan y someten a la gente que abandonó las ciudades para establecerse en villas. Se trata de un épico relato de ciencia ficción que juega con la figura del Estado, la sociedad, sobrevivencia y las más viscerales ambiciones del ser humano.

Así que no puede decirse que su historia no es interesante y que tiene potencial. Lástima que falte algo para termine por convertirla en algo verdaderamente atractivo.

Tal vez en ese desesperado anhelo de las cadenas (y precisamente de la NBC) de crear “la nueva Lost” al producir series basadas en eventos apoteósicos, se olvidan de lo que realmente terminó haciendo atrayente la historia de los perdidos: los personajes.

Aunque pueda ser injusto evaluar Revolution por algo intrínseco de sus actores, es imposible ignorar que el carisma de los personajes brilla por su ausencia. Tanto que no afectaría ver como matan a cualquiera de los personajes principales de repente porque simplemente… no importan. No interesan.

Miles, el rebelde sabelotodo (Billy Burke) y Charlie, la adolescente malcriada pero luchadora (Tracy Spiridakos) son los estereotípicos protagonistas carentes de matices que terminan por simplificar una trama que promete ser enrevesada, restándole mucho atractivo. La “aventura” en la serie comienza cuando un grupo emprende la búsqueda de un miembro de su villa secuestrado por la milicia. Se traza un punto de partida para un gran recorrido que pronto pierde toda esa atmósfera emocionante cuando los personajes deciden separarse demasiado pronto, desviando la atención prematuramente en varias historias, tomando decisiones tan impulsivas como irreales, dotándolos de incongruencia. Parece que esa fuese la intención de los guionistas al permitir que cada personaje vaya por su cuenta en un mundo sin reglas y que uno de los que cuenta con una de las mejores historia emotivas de trasfondo, muera después de tres episodios.

Aún así, no todo parece perdido. Al final de cada capitulo se enciende una esperanza atada a vertiginosos momentos de intriga. Si algo logra Revolution en sus torpes inicios es crear buenos cliffhangers que permiten mantener vivo el interés hasta su siguiente entrega. Pero de eso no se puede sobrevivir por mucho tiempo; esperar cuarenta minutos para ver algo que realmente valga la pena no es justo, ni entretenido.

Con varios episodios emitidos y audiencias decentes pero decadentes, Revolution consiguió luz verde para culminar su primera temporada. Pero aún está muy lejos de convertirse en algo más duradero, porque si sigue a este ritmo, corre el riesgo de apagar todo interés en su mundo.

octubre 19, 2012

Experimentando la paranoia norteamericana


Si algo nos engancha a una serie es el gusto por disfrutar de una buena historia, de descubrir interesantes personajes o que nos haga sentir varias emociones.

Con grandes historias es común experimentar reacciones como felicidad, tristeza o nostalgia durante su desarrollo. Pero hay sensaciones tan extremas que pocas historias logran desatar. Sentirlas es inusual y por eso disfrutarlas generan una muy peculiar satisfacción.

El miedo, la ansiedad y la paranoia son algunas de ellas. Son emociones poco gratas en la vida real, pero poder apreciarlas gracias a algo que nos mantiene lejos de peligros verdaderos, como lo puede hacer una ficción bien narrada, es algo que siempre se debe agradecer.

Si raras son estas sensaciones, pocas también son las ficciones televisivas que logran generarlas. Por eso Homeland siempre gozará del reconocimiento por ser una de esas pequeñas grandes subestimadas que logró remover las sensibilidades del espectador de manera vertiginosa y súbita.

Nadie esperaba que la historia personal de la agente Carrie Mathison y su obsesiva búsqueda de la verdad pudiera disparar los niveles de adrenalina y emotividad al verla correr por las calles de Beirut con un turbante. Más aún cuando Homeland es un seriado que concentra muy bien ese patriotismo norteamericano que no envuelve al público internacional tanto como al suyo propio.

La persecución de un fantasma terrorista que amenaza a los Estados Unidos con un ataque extremista parece ser un conflicto demasiado político, demasiado soberano de los norteamericanos como para despertar la misma exaltación en un espectador estadounidense y en uno que no lo es. Sin embargo, lo logra gracias a que es una historia con matices, con grises que esquivan lo político y llegan más a lo humano: un factor común sin importar la nacionalidad.

No sólo hay que agradecer a esta historia que es vertiginosa y emocionante per se. Gran mérito de esto lo tiene Claire Danes en la espléndida representación de la agente Carrie, quien logra conectar al personaje con el espectador y consigue transmitir con sus llantos, gritos y actos impulsivos esos sentimientos de frustración e incomprensión que la embargan.

Los últimos episodios de la galardonada primera temporada y los primeros de su segunda son la mejor prueba del desarrollo y evolución (o involución voluntaria) de su protagonista. Un personaje denso, atractivo, conflictivo, impredecible y a la vez empático. La poca peculiar historia de la heroína incomprendida y el espectador incapaz de defenderla.

Homeland definitivamente es grande por hacernos sentir más allá de lo mismo. Condimenta los momentos con intriga, los retuerce con ataques de histeria, los desata con giros que generan angustia y cuando llega la calma, la destroza disparando la frustración. Ninguna serie reciente ha logrado transmitir la paranoia gringa mejor que esta, haciéndola sentir más humana a través de una desequilibrada Carrie Mathison y a la vez, menos norteamericana.

octubre 12, 2012

La puntería de Arrow


Si algo le faltaba a la televisión norteamericana era un digno representante del universo de los superhéroes que tanto idolatran. Sobre todo luego del melodrama familiar que fue No Ordinary Family, la decepcionante decaída de Heroes y el patético intento de The Cape.

Afortunadamente The CW en su eterno intento por conquistar audiencia y por reenganchar a esa fanaticada que alimentó por años con Smallville, la ficción basada en Superman, terminó apostando por Arrow para esta temporada, otra serie basada en superhéroes que esta vez parece apuntar al objetivo correcto.

Basada en el personaje de Green Arrow del universo de DC Comics, Arrow presenta la historia de Oliver Queen, el hijo de un millonario al que creían muerto luego de un naufragio pero que sorprende a todos al regresar a su ciudad de origen cinco años después del accidente, luego de haber sobrevivido en una isla donde entrenó y se preparó para convertirse en un encapuchado que promete vigilar su ciudad con la precisión de su arco y flecha, luchando contra los criminales y la corrupción mientras intenta vengar la memoria de su padre.

Lo arriesgado es que de por sí la temática de los superhéroes no suele tomarse con seriedad. Basta con echar un vistazo a las últimas temporadas de Smallville para apreciar el disparate en lo que se convirtió. Por eso el acierto de Arrow es el de despejar el panorama de dramas adolescentes y posibles elementos que ridiculicen la historia, para definir desde su inicio un ambiente sombrío, serio y a la vez emocionante y lleno de pequeños guiños a otras ficciones a los que Lost ni Twilight pudieron escapar.

Sorprende que a pesar de ser una serie de The CW (la cadena norteamericana orientada a jóvenes por excelencia), luzca con un aura tan densa y personajes tan maduros para el canal,  pero sin dejar a un lado los pequeños estímulos para alborotar hormonas adolescentes, como el exhibir a Stephen Amell sin camisa de vez en cuando.

El piloto de Arrow es sorprendente a ratos como mínimo. Y en una temporada de estrenos algo mediocre, sin duda llega como una propuesta fresca y alentadora, que cuenta con la precisión de acertar con un elenco carismático, una propuesta de ciencia ficción seria y la promesa de ser una historia vertiginosa y lo suficientemente enrevesada para complacer al público adolescente y a aquel que no lo es tanto.

octubre 09, 2012

06 buenos momentos musicales de la televisión


Olvídense de Glee. Olvídense de Smash. El musical en la televisión no es algo nuevo. Muchas series han aportado sus canciones y bailes al género de forma memorable incluyéndolas en sus tramas de forma original, creativa y novedosa.

Desde clásicas canciones versionadas hasta temas originales, comedias y dramas han puesto a bailar y cantar a sus personajes para demostrar que hasta ellos pueden disfrutar de un buen musical sin importar en la circunstancia en la que estén... Y de tantos, aquí están sólo unos seis que vale la pena recordar.

septiembre 23, 2012

Emmy 2012: Los ganadores


En una velada algo sosa dirigida por Jimmy Kimmel, la Academia reveló a los ganadores de los Premios Emmys 2012.


No fue una novedad encontrarnos con una Modern Family que no dejó para nadie en la categoría de comedias, pero sí que vimos sorpresas cuando la subestimada Homeland arrasó en premios y Mad Men se fue a casa con las manos vacías después del éxito que ha tenido en ediciones anteriores.


Otras fueron mucho ruido y pocas nueces. Girls y Breaking Bad no dominaron como se esperaba y en cambio algunas que se encontraban en el olvido como Boardwalk Empire y Two and Half Men reaparecieron para reclamar estatuillas.


Aquí la lista de los ganadores de la noche:


septiembre 21, 2012

Las pistas de American Horror Story: Asylum


American Horror Story, la miniserie de terror creada por Ryan Murphy que durante su primer ciclo se llevó varios elogios a pesar de los tropiezos murphysticos de siempre, regresa con una nueva entrega este 17 de octubre y para avivar la intriga alrededor del show FX lanzó una inquietante campaña de expectativa a través de la página oficinal en Facebook de la serie, publicando breves clips diarios que arrojan pistas y sirven como vistazo a lo que prepara esta temporada.

Pero lo mejor de cada clip no son las monjas, las habitaciones tenebrosas o las cubetas llenas de vísceras,  sino la dirección de arte que los transforman en perturbadoras obras audiovisuales dignas disfrutar.

Luego de verlas uno no puedo dejar de pensar que ojalá la serie logre mantener una atmósfera similar.

septiembre 19, 2012

Emmy 2012: algunas predicciones


Los premios Emmy se celebran este 23 de Septiembre y esta vez vienen llenos de pesos pesados. Las series que lideran las categorías principales cuentan con un público fiel y también son adoradas por la crítica norteamericana: una combinación poco usual y de temer.


Las confrontaciones más reñidas se darán en las categorías principales, mientras que en categorías menores los ganadores parecen obvios. Aún así, gracias a esa pasión por la televisión, es entretenido predecir quiénes obtendrán el reconocimiento de la noche más importante de la televisión estadounidense...


septiembre 18, 2012

Coma: entre la vida y la muerte.


 “No estarás muerta. Pero por supuesto, tampoco estarás viva.”

Si algo escasea en el banco de seriados televisivos son los buenos thrillers e historias de suspenso. Ocasionalmente uno puede toparse con uno que otro episodio que haga honor al género pero extraño es encontrarse con una miniserie enteramente dedicada al mismo como Coma.

Que A&E anunciase la producción de una miniserie no es ninguna razón relevante para verla. Que esta miniserie está basada en un libro del doctor y autor de bestsellers, Robin Cook, tampoco lo es. Lo que de verdad puede resultar atrayente es el elenco que se encarga de desarrollar la historia: Lauren Ambrose (Six Feet Under), Geena Davis (Commander in Chief) y Steven Pasquale (Rescue Me).

Envuelta en un ambiente tenso, Coma es una historia que inquieta desde su inicio, cuando presenta el supuesto vídeo aficionado de un grupo de personas que intentaron descubrir lo que aparentemente oculta una instalación de cuidados intensivos de alto nivel. Y entre tomas fugaces, movimientos bruscos de cámara y diálogos entrecortados crean el anzuelo perfecto para la promesa de un entretenido thriller de ficción.

Con una intención de ir incrementando las dosis de suspenso, la primera parte de la historia se muestra como una introducción bastante lenta que sirve para sembrar incertidumbre alrededor del hospital y los personajes; la segunda parte es mucho más acelerada e impactante y nos adentra al núcleo de una conspiración médica perturbadora a la vista.

Pero a pesar de todas esas persecuciones, complots y giros de trama tan característicos de los thrillers y bestsellers, Coma deja un espacio para un planteamiento más profundo, presentando la posibilidad de que la cura de enfermedades como el cáncer, el Alzheimer y la gripe sean una realidad siempre que implique ciertos sacrificios que empujan a cuestionarnos si el fin justifica los medios.

Acá se juega con temas sobre la vida, la muerte y la ética. Muy similar al dilema de la eutanasia, sólo que tratado con menos tacto y con fines tan perturbadores como beneficiosos.

Coma es emocionante e inquietante, juega con temor a adentrarse a temas complicados pero siempre termina por resultar entretenida. Es una miniserie que vale la pena ver por intentar darle vida al género en la televisión en sólo dos entregas. Y si esa no es suficiente razón, la presencia de Lauren Ambrose debería serlo.

septiembre 17, 2012

Un misterio que no vale la pena resolver


Después de ver cómo el famoso detective inglés Sherlock Holmes cobró vida en la era moderna en la miniserie desarrollada por la BBC y creada por Steven Moffat, es bastante difícil y osada la tarea de presentar una mejor adaptación.

Para la CBS decidió arriesgarse. No sólo quiso adaptar las novelas de Sir Arthur Conan Doyle a un formato televisivo, sino que se atrevió a trasladar sus historias a la adorablemente caótica ciudad de Nueva York y a cambiar de sexo a Watson, el mítico acompañante del detective. ¿El resultado? Un verdadero desastre.

Confieso que al tener debilidad por las historias de crimen y misterio por contar con la facultad de poder jugar con el espectador, tomé a Elementary con mucha expectativa y sin ninguna intención de compararla con su contraparte británica porque queda claro desde un principio que no intenta parecérsele. Pero resulta imposible no hacerlo luego de un episodio piloto tan escaso, insípido y decepcionante por fallar en lo más elemental: la esencia del detective.

Jonny Lee Miller encarna al peculiar investigador inglés, pero carece del carisma que un Sherlock Holmes necesita. Sabemos que el temple del icónico personaje es frío, calculador y hasta engreído, pero la representación estadounidense no es nada de eso, ni siquiera es desesperante como el Sherlock representado por Benedict Cumberbatch en la versión británica. Éste tan sólo es tan indiferente que no despierta ningún tipo de emoción.

Pero el verdadero misterio que parece plantear Elementary es: ¿dónde está el clímax del episodio piloto?

Durante el desarrollo del caso no se percibe agitación o intensidad alguna. Los personajes nunca llegan a entrar en un conflicto interesante y hasta la pizca de originalidad que intentaron darle a la trama al convertir en mujer (Lucy Lu) al fiel compañero Watson no fue algo verdaderamente atrayente, ni despertó ningún tipo de química.

Tampoco sirvió de nada transportar los misterios del detective desde Scotland Yard hasta las congestionadas calles de Nueva York. El abanico de posibilidades que pudo ofrecer esta metrópoli multicultural fue totalmente desperdiciado. Se perdió la oportunidad de aprovecha las locaciones, de mostrar el entorno citadino, de hacer de La Gran Manzana un personaje más de la trama como lo logran otros dramas criminales como los de la franquicia de CSI.

No hace falta una lupa para notar que Elementary es demasiado simple para un personaje tan complejo y tan arraigado a la cultura popular. La supuesta brillantez de Sherlock no se percibe en ningún momento y sólo se ven elementos dispuestos forzosamente para construir un misterio poco impactante que, si nos dejamos llevar sólo por el episodio piloto, convierten a una de las mayores apuestas de la temporada de CBS en una de las mayores decepciones.

septiembre 13, 2012

La doble moral del espectador


Mientras miraba Los Soprano, la serie de HBO que narra la vida de un capo de la mafia italiana, sentí como poco a poco los sucesos me invitaban a disfrutar del agridulce sabor de la contradicción.

Toda la historia transcurre desde el indecoroso punto de vista criminal, el incorrecto, el de los malos. Como espectadores debemos someternos a ese estilo de vida hasta asimilarlo al punto de temerle a la simple presencia de la justicia.

La serie creada por David Chase muy sutilmente invita a simpatizar con Tony Soprano, el jefe de la mafia que no siente ningún tipo de respeto por la vida humana y aún así maneja códigos de moral admirables por el compromiso con el que los asume. Pero entre todos los intentos de Soprano por mantener a su familia feliz y sus negocios ilegales estables, la serie también empuja progresivamente a entrar en un conflicto personal y tomar partido. ¿Estar del lado del villano es compartir su inmoralidad?

Se ve al padre de familia y al mafioso convivir juntos, dos figuras incompatibles que generan simpatías distintas. Se pueden llegar a comprender algunas de las decisiones de Soprano, como la de vengar a un familiar abaleado, pero también es imposible no reprochar otras acciones como la de disparar sin piedad al rostro de un joven sollozante. Son cosas totalmente diferentes y que a su vez, van de la mano. Es lo que dificulta encontrar puntos intermedios en ciertas historias.

Así hacen su aparición las contradicciones morales. Dexter es un asesino en serie que acaba con la vida de "malas personas", pero no por eso deja de ser un criminal homicida. Walter White busca reivindicar su vida drásticamente, incumpliendo la ley al traficar metanfetaminas. Don Draper se bandea y asciende en el mundo de la publicidad gracias a su reprochable ética. Tony Soprano se preocupa por su familia y salud mental mientras destruye la vida de personas inocentes. Son personajes cuya falta de integridad los hace atrayentes y hasta despreciables, una dualidad poco común en la cotidianidad.

Sabemos que sus acciones y formas de pensar son moralmente incorrectas. Y aún así, hay un sentimiento que desea protegerlos para verlos avanzar a través de lo que los rodea. Así sea para apoyarlos, para juzgarlos, odiarlos o para saber qué sucede con sus historias, es necesario poder seguir viéndolos. Es una doble moral que la ficción nos permite disfrutar: la de defender lo indefendible.

septiembre 04, 2012

Exterminando a la familia Pond


Que no se diga que el comienzo de la séptima temporada de Doctor Who careció de Daleks,  giros en la trama y de sorpresas.

Assylum of the Daleks más que una serie de sobrecogedoras relevelaciones, fue el inicio de la triste despedida de los acompañantes con más carisma que ha tenido el Doctor desde el 2005.

El guionista y productor Steven Moffat lo sabe. Esta temporada le pertenece a Rory y Amy Pond. Su química inigualable y su naturalidad les ha hecho merecedores de un protagonismo indirecto que destaca cuando en este inicio de temporada nos presentan a la pareja viviendo una inesperada realidad: se divorcian.

Nada más inaudito. La despedida del matrimonio más feliz que ha presenciado el Doctor inicia con su divorcio. Y más triste aún es la razón: luego de lo ocurrido en Demon’s Run, Amy Pond descubrió que no puede volver a tener hijos.

Es una realidad que tiñe la trama con un tinte oscuro y adulto. Estamos ante un drama que muy a pesar de la ciencia ficción que apadrina la serie, está convirtiendo a Doctor Who en un show que cuando lo necesita sabe presentarse de manera madura para el público mayor pero también sabe como romper el molde cuando simplemente quiere entretener. Es así como la serie evoluciona con versatilidad gracias a lo que estos personajes han aportado a la historia: matices que permiten a la trama escapar por momentos de la abrumadora fantasía.

La despedida que el espectador tendrá que darle a los Pond se perfila sombría. Tanto que fue necesario enfrentarse a los Daleks para lograr una reconciliación entre Amy y Rory. Una reconciliación donde ambos reconocieran que a pesar de las dificultades, se aman.

Los episodios de los Pond están contados. No se trata de ignorar hechos relevantes como la recién descubierta capacidad de los Daleks de sentir temor por algo más que "el depredador", la posibilidad de que la futura acompañante del Doctor, Oswin Oswald, sea también un Dalek o que al final de este episodio la pregunta que haría caer al silencio fuese coreada una y otra vez. Se trata de disfrutar con detalle del cierre del ciclo de la familia Pond, el mismo que abre un nuevo abanico de posibilidades y teorías para el universo del Doctor Who.

agosto 23, 2012

Perdidos en Once Upon a Time


Más allá de los diálogos, los personajes y lo original que puedan llegar a ser sus tramas, una serie se enriquece muchísimo gracias a  las referencias que usa. Estas nutren lo que quieren contar y pueden llevar al espectador a descubrir algo más allá de lo narrado. Es un valor agregado que está algo subestimado.

Encontrar esas referencias, descubrirlas y entenderlas pueden resultar un guiño interesante en cualquier serie.

Una de las que ha sabido explotar este recurso (y puede que hasta en exceso) es Once Upon a Time. Que aunque no es el esperado gran estreno de la temporada que parecía ser, sí resulta ser una alternativa entretenida, creativa y llena de curiosidades.

Para nadie es secreto que varios de los escritores de este drama mágico también participaron en la escritura de Lost. La serie de los cuentos de hadas nos fue vendida de esta manera y el formato no para de recordarnos esa narrativa basada en flashbacks en cada episodio.

Pero ese no parece ser homenaje suficiente. Viendo uno de sus últimos episodios confirmé que en efecto, la serie está plagada de referencias al universo de Lost.

Para mi, la más notaria aparece en el episodio 20, cuando Pinocho llega al mundo sin magia y lo primero que ve es un avión de Oceanic Airlines cruzar el cielo, para luego desmayarse y repentinamente despertar en medio del bosque, tal y como lo hizo Jack en la selva.


Pero no sólo eso...

agosto 17, 2012

Emmy 2012: Las grandes olvidadas


No es extraño debatir sobre quienes merecen formar parte de la lista de candidatos a los premios Emmy de cada año. Tampoco es extraño discutir sobre aquellas series que tienen bien merecido su destierro de las nominaciones. Porque si algo tenemos por seguro es que  siempre quedará alguna serie por fuera.


Este año han sido varias las ignoradas por la Academia para optar por una de las estatuillas y estas son sólo algunas de las que para bien para mal han quedado en el olvido.


agosto 15, 2012

El opening como nuevo prólogo


Comienza a sonar la épica tonada que anuncia un nuevo recorrido por Poniente. La cámara desciende mostrando un borroso pero detallado mapa. La perspectiva se aclara, nos acercamos a nuestra primera parada. El nuevo episodio de Game of Thrones ha iniciado con un opening distinto, otra vez.

Y es que en el inadvertido arte de presentar la pantalla de título de un programa de televisión nunca se había contemplado la tarea de reinventarse tanto como se hace ahora. Algunas series han encontrado un interesante abrebocas en este importante preámbulo, unos pocos segundos para generar intriga y ansiedad, un espacio para anunciar al espectador que debe prepararse para lo que verá.

Son openings que funcionan como pequeños e inofensivos spoilers. Game of Thrones tal vez sea el mejor ejemplo de ello al iniciar siempre con un recorrido aéreo por el mapa viviente de su mundo de fantasía a través de las diferentes locaciones que visitaremos en ese episodio particular. Por eso cada presentación es tan distinta, porque a veces podremos apreciar desde lejos algunos lugares como el Nido de Águilas y otras veces no.

Para series como Weeds la presentación también es un factor indispensable porque siempre se ha diferenciado por tener una distinta para cada episodio. Durante las primeras temporadas la música de cada uno de sus openings eran interpretadas por diferentes artistas (Regina Spektor, Randy NewmanKinky...) hasta su cuarta temporada, cuando comienzan a presenta el nombre de la serie en un breve clip que insinúa un momento relevante de lo que será ese episodio. Todo un juego semántico/visual.



Once Upon a Time, oculta en el bosque de su presentación algo elemental del cuento de hadas que protagonizará el episodio. Fringe cambia el color de su pantalla de título de acuerdo a la realidad donde ocurrirá el capitulo. Community, siempre tan llena de guiños, cambió los garabatos de su presentación en un par de episodios especiales y hasta la novata Girls transformó radicalmente su simple inicio a uno más ruidoso y estrambótico con cambios de tipografías y color para su séptimo episodio (Welcome to Bushwick a.k.a. The Crackcident), el de la fiesta que marcó el punto de inflexión de toda la temporada.

Semana tras semana estas y otras series están haciendo cada uno de sus episodios diferentes y únicos al cambiar su forma de iniciar, invitándonos a juzgar el libro por su portada, tal vez para sorprendernos, entusiasmarnos y despertar la curiosidad desde temprano. Ahora nos ofrecen este pequeño pero significativo regalo para el regocijo de los fanáticos, que valoramos cada detalle, pista e insinuación que pueda apaciguar esa hambre por una buena historia.

agosto 03, 2012

Emmy 2012: La lucha entre Don Draper y Walter White


La lista de candidatos para obtener el premio Emmy al Mejor Drama está llena de pesos pesados.


Con una Game Of Thrones poco amada por la Academia (quienes nunca han sido amantes de la fantasía en su explícita manifestación), las grandes competidoras parecen claras: Breaking Bad y Mad Men, las dos hijas prodigio de AMC, son las favoritas para llevarse la estatuilla de este año.


El hecho es que Mad Men nunca ha perdido este galardón. Se ha coronado con el título las cuatros veces que se le ha nominado y luego de una tan anticipada quinta temporada (la mejor hasta la fecha en mi opinión), las posibilidades de que se le declare ganadora son bastante altas. Viéndolo de una perspectiva más amplia, capítulos como “The Other Woman” y “Far-Away Places” no deja que la historia de Don Draper pase desapercibida y considerando que la nueva tónica que ha adoptado la serie ha sido impecable, las razones son aún mayores.


Por otro lado y siendo optimistas con Breaking Bad, el que se haya anunciado su última temporada puede influir en una posible reflexión que permita a esta serie por fin hacerse con el premio, pues podría ser una de las últimas oportunidades para la Academia de darle el honor. Este es el momento propicio para hacerlo.


La relevancia de ambas series y el revuelo que causó el clímax de sus últimas temporadas, eclipsa (tal vez injustamente) a una Homeland que no merece ser ignorada, pues tiene a su favor un Globo de Oro como Mejor Drama y ser el único verdadero thriller en la televisión. Pero la realidad es que los terroristas camuflados no pueden, por ahora, con los hombre de la publicidad y los cocineros de metanfetaminas quien llevan años construyendo una mitología seriéfila alrededor de ellos.


Por eso todo apunta a que es casi un hecho que el premio, para molestia de HBO, se lo queda una serie de AMC.

agosto 01, 2012

La triste comedia de Sorkin


Cuando te ves obligado a leer sobre algo que no te interesa, cuando quedas comprometido a asistir a una reunión indeseada, o cuando se te exige hacer una tarea que no quieres hacer, nada puede ir bien. Es por eso que por lo general estoy en contra de las cosas forzadas, así provengan de algo que me guste tanto como The Newsroom.

Su creador, Aaron Sorkin, tiene un estilo propio que puede calificarse como sermoneador. Y eso puede ser lo más atrayente de su narrativa: él quiere enseñarte algo estés de acuerdo con él o no, presentar una postura firme e imponerla como la moralmente correcta. Esa es su firma: reprochable por esa intención de querer mostrarse superior al espectador y a su vez, aplaudida por contar con esa audacia para empujarlo y hacerlo partícipe de un debate propuesto por la historia. Esto es lo que le da vida al poco cómun género de drama político.

Pero al parecer The Newsroom no quiere limitarse sólo a eso. Para romper el hielo o frenar sus acelerados diálogos, Sorkin intenta introducir a tropezones elementos de comedia. Sí, comedia que al inicio lograba parecer algo ingenua para la trama, pero ahora sólo es torpe, innecesaria, ridícula.

Y es que pareciera más un capricho, porque no hay que estar demasiado concentrado como para percibir que los choques contra puertas de vidrio o los comentarios sosos de la economista Sloan Sabbith están siempre fuera de lugar. Porque en vez de suavizar el ritmo de una trama que se narra a velocidad vertiginosa, los intentos de bromas causan una pausa quebrantadora, que ridiculiza.

No sólo eso. Algo que también debilita a la serie son esas constantes referencias a películas y libros que suelen ser exageradamente rebuscadas, como con la intención explícita de querer ganarse el calificativo de serie intelectualoide.

Bien hizo en referirse a la película Rudy en el quinto episodio (Amen), pero esa fue una gran excepción. Cuando las referencias deberían usarse como guiños hacia la cultura popular o para facilitar la historia, se prefiere emplearlas como elementos triviales, que parecen tener el único objetivo de demostrar esa superioridad Sorkinista, esa del yo-sé-más-que-tú.

Que no se me malinterprete. The Newsroom es en mi opinión uno de los mejores estrenos del año: arriesgado, intrépido y agresivo en sus temas. Pero también recae en ella la culpa de ganarse calificativos de irrisoria y elitista por negarse a entender que la comedia no le queda a su formato (ni siquiera para suavizarla) y que sus referencias fuerzan más a un espectador a no disfrutar algo que de por sí lo obliga a cuestionarse. Y la verdad es que a nadie le gustan las cosas forzadas, a nadie.

julio 26, 2012

Emmy 2012: La sorpresa de las comedias


La sorpresa de este año en la categoría a Mejor Comedia de los Emmy no fue la ausencia de Community o How I Meet Your Mother. A eso ya nos acostumbramos. Lo verdaderamente sorprendente fue encontrarnos en la lista con series recién nacidas como Veep y Girls, ambas de HBO.


Que se le dé una oportunidad ante el resto de las veteranas nominadas es una buena señal. Porque la verdad es que The Big Bang Theory ya agotó su carisma, 30 Rock no ha tenido sus mejores temporadas y Curb Your Enthusiasm suele quedar rezagada. La real competencia en la categoría es Modern Family que ya goza de dos victorias consecutivas. Ninguna tiene mejor precedente que ese.


Por eso es bueno que a pesar de su sigiloso estreno, la sátira política que es Veep y el regreso casi inmediato de Julia Louis-Dreyfus a la pantalla no pasaran desapercibidos, compitiendo en buenas categorías para su género como: Mejor Actriz de Comedia, Mejor Elenco de Comedia y Mejor Comedia.


Pero si de ser novata y contar con muchas nominaciones se trata, Girls se lleva el protagonismo. Las chicas de HBO lideradas por Lena Dunham se alzan con cinco nominaciones incluyendo Mejor Guión para una Serie de Comedia. No es para menos, tratándose de una de las mejores sorpresas del año. Una serie inesperada que cautiva por distintas razones: sus personajes, su música, su ambientación y su muy particular forma narrativa, esa que hace tan ridículos y reales a los personajes (y también porque Dunham ha sugerido que Hanna es como su retrato auto-biográfico).


De las nuevas propuestas y con todo esto, Girls se ha convertido en la mejor comedia estrenada en la temporada: fresca, atrevida y con un humor cotidiano y pretencioso que la hace un verdadero placer culposo, el único con la posibilidad real de romper la racha de victorias seguidas de Modern Family, porque la crítica americana la ama y el fandom que sigue la vida de Hanna y sus amigas va en aumento. Por eso y con tan sólo una temporada en su haber, ya goza de un tremendo momento mediático, ideal para llevarse el trofeo el 23 de septiembre.

julio 25, 2012

El incomprendido Bryan Fuller


Cuando descubrí que tres de las que considero las series más creativas de la televisión habían sido creadas por la misma persona y también canceladas repentinamente, no pude evitar creer que todo se trataba de una terrible conspiración.

Aún recuerdo cuando me topé con la primera creación propia de Bryan Fuller. Fue durante unas vacaciones cuando en un canal de cable presentaban algo que llamaban “una historia fuera de la convencional”. Entonces vi el primer episodio y me encontré con la ficción de una joven común que repentinamente podía conversar con objetos inanimados: estaba viendo Wonderfalls, la poco recordada serie que prometía traer un poco de absurdo a la televisión en el 2004.

Fue en ese momento cuando conocí las formas narrativas de Bryan Fuller y su subestimada cruzada por llevar a la televisión el encanto del realismo mágico con sus historias, enfrentándose a convencionalismos y tramas clásicas como nadie.

Con Wonderfalls dio el primer gran paso, pero su humor pesimista y su oda a lo paradójico tal vez estaban demasiado adelantadas a su tiempo y pronto se perdió bajo la sombra de la cancelación de su primera temporada, a pesar de ser una de las mejores premisas de aquel momento.

Pero la tarea de traer lo inimaginable a la televisión no había llegado a su fin. Luego de caer por las cascadas, Bryan logró lo que puede ser el mejor acercamiento al delicado tema de la muerte después de Six Feet Under. Dead Like Me apareció llena de sarcasmo, acidez e ingenio, diluidos durante dos temporadas que mostraban los hipotéticos dilemas de la vida después de la muerte. Nada más imaginativo que eso. Presentar a fantasmas filosofar sobre la levedad del ser aderezados con un par de escenarios ridículos ha sido una de las propuestas más arriesgadas que he visto. Tanto como lo fue Pushing Daisies, la otra creación con el sello Fuller, un verdadero disfrute visual aclamado por la crítica. La calidad estética, la fotografía, música y personajes peculiares pudieron convertirla en una de las mejores series de un género inexistente que lideraría porque mezclaba elementos del drama, la comedia, el misterio y la fantasía, siendo otra de esas propuestas arriesgadas y frescas sin igual.

Pero ni lo sobrenatural ni lo mágico pudieron lograr que estas historias tuviesen un final feliz. Dead Like Me fue cancelada al final de su segunda temporada por su baja audiencia y Pushing Daises sufrió las consecuencias de la infame huelga de guionistas del 2007.

Tal vez es gracias a las sombras de las cancelaciones que el nombre de Bryan Fuller no brille tanto. Pero su tarea no puede quedar en la oscuridad. Sus inagotables experimentos televisivos han intentados mostrarnos una realidad distinta, divertida, mágica pero profunda. Sus historias no buscan sólo entretener porque tienen algo importante que contar, de una manera diferente donde lo extraordinario e irreal se desarrolla con una sencillez tan cautivadora que deja a un lado los cuestionamientos y nos invita a contemplar la fantasía. Por eso las creaciones de Bryan Fuller son un digno disfrute visual, de esos que por ahora, la televisión se niega a comprender.

julio 19, 2012

Los nominados a los premios Emmy 2012 son...


¡Los nominados han sido revelados! La Academia de Televisión Estadounidense (Academy of Television Arts & Sciences) presentó la lista de series, actores y actrices que competirán el próximo 23 de Septiembre por obtener el premio más preciado de la televisión norteamericana: El Emmy.


Este año regresan las favoritas Downton Abbey, Breaking Bad y Mad Men a acaparan la mayor cantidad de nominaciones, figurando en las categorías más importantes como Mejor Drama, Mejor Actriz y Mejor Actor. En cuando a comedias sorprende gratamente ver que las nuevas apuestas de HBO: Girls y Veep, compiten por el titulo a Mejor Comedia junto a una Modern Family nominada a otras seis categorías más.


¿Pequeñas sorpresas? La nominación póstuma de Kathyn Joosten por su papel de la señora McCluskey en la temporada final de Desperate Housewives, la ausencia de nominaciones a premios no-técnicos para Game of Thrones y la inclusión de American Horror Story como candidata a Mejor Mini-Serie.


Esta es la lista completa de nominados para este año:

julio 11, 2012

Game of Thrones: 05 mejores momentos de la 2da temporada


Cuando la espera por la tercera temporada de la serie épica de HBO apenas comienza, no queda más que recordarla a través de los mejores momentos que nos ha regalado.

Aunque siempre se encuentre inmersa en la eterna discusión sobre su lentitud, diálogos profundos o lealtad a los libros, en algo sí podemos estar de acuerdo: Game of Thrones hace grandes sus momentos clave. Y la mejor manera de demostrarlo es con esos que la segunda temporada ha dejado.

julio 06, 2012

La decadencia de los vampiros


Tal vez el sol está saliendo finalmente, acabando con todo vestigio de vampiros. Después de su paso por los libros, el cine y la televisión, parece ser el momento adecuado para clavarles una estaca en el corazón. Y la quinta temporada de True Blood parece el anuncio perfecto para hacerlo.

Luego de iniciar con un resumen previo de más de tres minutos de duración para ayudar al espectador a ubicarse en el absurdo mundo de True Blood, uno debe de imaginar que algo anda mal. La enrevesada historia de Alan Ball se ha convertido en una criatura deforme que balbucea, por eso necesita todo ese tiempo para explicarse, para recordar por todo lo que ha pasado y para que lo incoherente no lo parezca tanto. Porque una historia de vampiros, fantasmas, hombres lobo y chamanes mexicanos no podría ser poco confusa jamás.

Cuando todo comenzó como un idilio entre una humana (o hada) y un vampiro y ahora todo se envuelve en una lucha religiosa entre cadáveres chupasangre, ya no queda duda: el rumbo del barco se perdió. Ya a nadie le interesa lo que pase con Sookie y Bill, porque en ese afán de querer ser tan morbosos como polémicos nacieron todos esos personajes e historias secundarias inútiles e insípidas como la de la manada de Alcide, la niñera fantasma o el pasado de guerra de Bellefur. Cosas que no sirven ni de adorno.

A pesar de todo esto HBO le aseguró una sexta temporada a los vampiros, tal vez para tomar un rumbo y redimirse. Aunque a estas alturas parece algo imposible.

Podríamos pecar de ilusos al pensar que tantos tropiezos son fallos de guión o torpeza del reparto. Lo que sucede es que con True Blood hay que estar conscientes de que lo que se está viendo ha sido meticulosamente preparado y nada es casualidad, ni siquiera los pésimos diálogos que le dan un tinte tragicómico de vez en cuando. Porque True Blood siempre ha sido así: decadente y mórbida intencionalmente, eso es lo que la hace entretenida, sólo que ahora también puede llegar a ser tan absurda, como ridícula.

julio 03, 2012

El éxito estrellado de Smash


Nacer con el calificativo de ser el “Glee para adultos” no es la mejor manera de comenzar una historia en televisión, a pesar de que era inevitable que una serie musical no fuese comparada con la de los perdedores que cantan en un coro de la escuela.


Pero nada más alejado de la realidad. En Smash no hay hits del momento, problemas sacados de bajo de la manga o excusas para cantar una canción. Lo que sí hay es una trama sencilla pero ambiciosa, con personajes que simpatizan y un relato que contar sobre un ícono pop.


Al ser calificada como una serie musical lamentablemente Smash se encasilló, cuando en realidad la serie no se basa en la música para darle vida a su historia, al contrario, la historia le da vida a la música. Por eso usa a Broadway como escenario y se alimenta del ideal por crear algo grandioso: un musical que honre la figura de Marilyn Monroe, donde se presenta su ascenso, éxito y desilusiones.


Todo se trata de la persecución de un sueño neoyorquino: buscar el éxito, ser parte de él, alcanzar el reconocimiento y ser una estrella. Una premisa idealista y cautivadora, aunque no lo suficiente como para permitirse el ascenso a sí misma al éxito televisivo.


Pero todo esto no le resta lo elegante e interesante a la serie. Al ver un par de episodios se puede notar que se trata de un producto hecho con afecto para el público y no hecho a la medida para el mismo. La pasión en sus personajes es el ingrediente más importante y se refleja en el rostro de los interpretados por Debra Messing, Katharine McPhee y Megan Hilty, quienes demuestran ferozmente su lucha por hacer realidad su sueño.


Smash no es ni será el éxito de la temporada, pero parece claro que tampoco tenía la intención de serlo. Aún así logró obtener una segunda temporada, donde se verá obligada a demostrar con mayor esfuerzo lo que en realidad es: espectáculo y entretenimiento con un toque humano a lo Spielberg, muy alejado de una coreografía perfecta al peor estilo de los gleeks.

junio 29, 2012

Las series del kidult


Adultos viendo programas en canales para niños puede que no sea una novedad, pero definitivamente esto ya no se trata de un tema de inmadurez. Con esta tendencia de querer ponerle a todo una etiqueta, llegaron los kidults a tomar el control del televisor.

Los kidults son personas adultas que a pesar de su madurez social y económica, disfrutan y consumen productos que podrían estar orientados hacia los niños, estos pueden ser juguetes, ropa, películas y hasta series de televisión.

Pero series de televisión animadas para adultos tenemos desde hace mucho tiempo (Los SimpsonFamily Guy, The Venture Bros.), todas llenas de humor ácido e irreverente. Lo que sucede es que éstas, con su tono políticamente incorrecto no terminan de satisfacer al kidult que no busca sólo eso, sino también disfrutar de la espontaneidad, creatividad y nostalgia que estas series le puedan generar.

Las cadenas de televisión no ignoran este fenómeno y se han volcado a alimentar su parrilla de programación con productos a la medida de este nuevo público. Fue así como Cartoon Network, uno de los canales de dibujos animados por excelencia, dio comienzo al desarrollo de programas que satisficieran el humor maduro sin abandonar a los niños que los ven día a día.

Así nacieron dos programas que se han ganado un lugar de adoración: Adventure Time y Regular Show (Hora de Aventura y Un Show Más en Latinoamérica respectivamente) son series que de infantiles sólo tienen los dibujos. Ambas con un humor particular, pero de apariencia inocente, atraen a niños y adultos mezclando sutilmente dos narrativas: una ingenua que cuenta las aventuras de sus protagonistas y otra mucho más aguda, que adereza a la primera para los mayores.

Adventure Time presenta las aventuras de Finn y Jake, un humano y su perro, en las post-apocalípticas tierras del mundo de Ooo, mostrándonos un universo de personajes, historias y sub-tramas sujetos a una realidad ajena a la nuestra, absurda e incoherente.

Por otro lado, Regular Show nos invita a ver cómo la aburrida cotidianidad de Mordecai y Rigby (Un pájaro y un mapache) se ve interrumpida por episodios surrealistas cargados de referencias ochenteras y humor de doble sentido, por el cual varios de sus episodios han sido censurados en Latinoamérica al considerarse que contienen bromas subidas de tono para el público hispano.

Lo que hace que estas series de premisas alocadas se ganen al público adulto es que ambos shows contienen un humor inteligente que puede disfrutar una persona mayor por su carga de ingenuidad o por sus sutilezas y ambigüedades. Mientras los niños disfrutan de una entretenida historia, los adultos lo hacen a otro nivel, como si se tratase de dos discursos contados por el mismo sujeto.

Estos formatos extraños y excéntricos han cosechado miles de fanáticos que han alimentado el fandom de los shows empujando a sus personajes fuera de la televisión para convertirlos en verdaderas figuras de culto: los transforman en memes, se llevan en camisetas, se les dedican obras de fanart, se les honra con cosplays y motivan la creación de jueguetes, videojuegos y productos varios para satisfacer su hambre fanática. Una muestra de ello fue la gran cobertura mediática y el ruido en redes sociales que generó Adventure Time en el Comic-Con de Los Ángeles en el 2011.

Se trata de un nuevo tipo de formato animado que esquiva el calificativo “para adultos” pero sabe que será visto por ellos, quienes explotarán por todos los medios a su alcance ese universo de personajes e historias que el show les ofrece, popularizándolos y haciéndolos suyos hasta que sean parte de la cultura popular. Así que no se extrañen si cuando le pregunten a alguien “¿qué hora es?”, éste no les responda con la hora.

junio 28, 2012

¡Última hora! Llegó The Newsroom


Sólo hace falta ver 7 minutos de la nueva apuesta televisiva de HBO para tener claro su grito de guerra: hay que tener valor para demostrar que en realidad los Estados Unidos no son el hermoso país que ellos mismos quieren creer que son. Una idea que coquetea con la política y tiene aires polémicos cuando se enfrenta a un país con marcada polarización ideológica.

The Newsroom nos presenta los entretelones de uno de los noticieros televisivos más vistos de los Estados Unidos que buscará reivindicar el cuarto Poder: el periodismo. Su inicio es incómodo, pero si algo logra transmitir tras su obligatoria introducción es la adrenalina que experimentan sus personajes en la sala de redacción de noticias donde se ven obligados a convivir, convirtiendo el relato fatigoso en uno trepidante, donde todo ocurre demasiado rápido y todos reaccionan con determinación. La serie promete ser tan vertiginosa en sus mejores momentos, como lo fue durante el clímax del episodio piloto.

Pero dejando a un lado los cortes bruscos y los diálogos cargados y acelerados, lo que indudablemente hará (o hace en su piloto) distintiva a esta serie son las noticias reales que usa en su narrativa. Su creador, Aaron Sorkin, el mismo de The West Wing y ganador del Oscar por el guión de The Social Network, decidió interesarnos en la trama usando un recurso narrativo que nos involucra y nos da ventaja ante el resto de los personajes. Nosotros ya hemos vivido las noticias mientras que sus personajes están a punto de hacerlo, nosotros sabemos lo que pasó y sucederá y podemos incluso suponer las consecuencias. Sorkin nos pone a la expectativa de conocer la reacción de estas personas ante esa realidad ya conocida, por eso es que resulta tan revelador el instante en que se presenta la fecha exacta en la que ocurre nuestra historia.

La noticia será el camino a seguir, lo que nos ubicará en contexto, la que nos permitirá descubrir a estos personajes que rozan ambos extremos: la experticia y la ingenuidad.

La pluma de Sorkin se deja ver fácilmente desde el principio, cuando establece ese discurso refinado y educado pero a la vez trasgresor tan suyo, que bien logró transmitir The Social Network (Vamos, que hay mérito en eso de hacer interesante la historia del nacimiento de… Facebook) al igual que en la agudeza de los diálogos que parecen estar cargados de ingenio cuando los usa con tanta pertinencia.

En definitiva The Newsroom se muestra brillante y con algunos aires de grandeza. ¿Pero cuál ha sido el costo de esta serie tan cuidada y cargada? La nueva creación de Sorkin ha sido acusada por la crítica norteamericana de ser elitista y “demasiado intelectual”. Irónicamente los medios especializados han adoptando la posición que los protagonistas deciden afrontar en la ficción comunicando la verdad a los “estúpidos” para acabar con el voyerismo y la banalidad mediática norteamericana, esa misma que se empeña en que todo sea negro como Obama o blanco como la barba del Tío Sam.

junio 21, 2012

¿Cuál es la serie más descargada de la temporada?


Para qué negarlo. Muchos ya estamos acostumbrados a ver series en nuestras computadoras. Verlas en línea o descargarlas a nuestro disco duro es ya habitual para poder disfrutarlas cuando nos plazca. Muchísimas personas lo hacen, sin importar cuántos Megaupload tengan que cerrar.


Como muestra, tenemos la última lista de TorrentFreak sobre las series más descargadas de la temporada (Desde el 1 de septiembre de 2011 hasta el 1 de Julio de 2012), donde podemos ver cómo millones de personas alrededor del mundo  se dedican a descargar y seguir sus series favoritas a través de Internet gracias a los torrent.


La lista muestra el número de descargas por episodio y compara esa cantidad con la del número estimado de televidentes en los  Estados Unidos. Los grandes pirateados son...


junio 17, 2012

Las mujeres de Mad Men


El título de la serie nos lo deja claro: Mad Men se trata de los hombres. Los publicistas y empresarios son los protagonistas.


Tal vez por eso resulta paradójico que en su quinta temporada, la serie haya reducido su perspectiva machista para mostrar con fuerza el ímpetu femenino en esta historia, nutriéndola de nuevos matices y regalándonos grandes momentos.


Las tramas de las mujeres en la serie han resultado siempre interesantes porque vemos una lucha mucho más intensa por destacar y sobrevivir en ese mundo de hombres, donde ellas deben afrontar mucho más.


La revolución femenina en la vida de los Mad Men parece haber llegado con el espíritu joven de Megan, quien reta constantemente a Don y contagia con su energía a otras como a Sally Draper, quien ya es una mujer después de sus últimas visitas a la Gran Ciudad, y no precisamente por la primera llegada de su período. La pobre ha tenido que ver y escuchar cosas que han ido acabando con su niñez lentamente.


Mientras, atrapada en su cotidianidad y temores, Betty no es indiferente al despertar femenino. Ella no sólo lo vive, sino que lo sufre a través de la esposa de su ex marido pues no le queda más que envidiarle a Megan su cuerpo, su alegría, su felicidad, mientras se sume en el drama de la difícil relación con sus hijos y su repentina gordura.


Quizás tomando la decisión más controvertida de la temporada, Joan ha tenido que hacerle frente a un esposo desinteresado en un futuro en familia, prostituyéndose para formar parte de la directiva de la compañía que ha visto crecer y así poder asegurar el futuro de su pequeño hijo. ¿Cómo juzgarla luego de su pequeño sacrificio, cuando sus ahora socios han cometido actos mucho más repudiables?


Y Peggy, el personaje que hemos visto crecer y caer, el que más ha evolucionado durante toda la serie, se despide de la agencia en busca de algo mejor. Hemos vivido la lucha de una soñadora en el competitivo mundo de la publicidad y como, poco a poco, se ha abierto paso a las adversidades. La quinta temporada le ha dado su momento estelar: revelarse ante Don Draper como la Lady Godiva que imaginó para una de sus ideas publicitarias. Dio un paso al frente y le plantó cara a su maestro para liberarse de él y seguir persiguiendo el éxito sin humillaciones ni desconsideraciones. Peggy es el alma libre que se vale de su talento y sus sueños para seguir adelante…


Con una abrumadora evolución de la figura femenina en el mundo de Mad Men, Matthew Weiner demostró que hizo valer la ausencia del programa por casi un año de la televisión, logrando lo que podría convertirse en la mejor temporada de la serie hasta la fecha.

junio 13, 2012

03 series Sci-Fi para ver en el 2012


La ciencia ficción es un género que ha ganado mucha fuerza durante los últimos años en la televisión. Lost, Fringe, Doctor Who y Battlestar Galactica han sido responsables de la masificación del Sci-Fi, causando una mejoría notable en los guiones y personajes que presenta el género al público en general.

Este año llegaron series como Touch que se ha ganado rápidamente fanáticos por su premisa. Pero el año no termina y aún nos depara varias series Sci-Fi que buscarán ganarse los espectadores de las que se despiden. Aunque con varias propuestas, estas podrían ser las tres mejores opciones para darle una oportunidad.

junio 06, 2012

Las series que se despiden este año


Casi llegamos a mitad del 2012 y ya se han confirmado varias cancelaciones y últimas temporadas para varias series en las diferentes cadenas de televisión. Y para no perder el hilo de lo que ha pasado y pasará con muchas de ellas es mejor recapitular.


Para el público joven de The CW, The Secret Circle y Ringer no resultaron buenas propuestas por lo que han terminado inconclusas y canceladas en su primera temporada. La cadena también decidió que las próximas temporadas de Gossip Girl y One Tree Hill serán las últimaspor el bien de toda la raza humana.


ABC canceló rotundamente Missing y la prometedora Pan Am luego de no lograr un buen rating. Pero se despidió en grande los habitantes de Wisteria Lane en Desperate Housewives, la serie que se convirtió en todo un icono para la cadena después de ocho ciclos.


Es una lástima que Awake, con una premisa bastante interesante, no logró despertar a la audiencia que NBC esperaba por lo que no obtuvo una oportunidad para regresar. Chuck vio finalmente su final luego de sus polémicas renovaciones y también se despiden la comedia Are Your There Chelsea? después de su primera temporada y la veterana 30 Rock que verá su fin en su séptima.


House se despide de sus fieles seguidores luego de ocho temporadas mientras que a Fringe, después de estar en la cuerda floja en varias ocasiones, FOX le ha dado la oportunidad de concluir su historia en su siguiente temporada para felicidad de sus fanáticos. Pero su hermana, Alcatraz no corrió con la misma suerte al ser cancelada al igual que The Finder. Pero eso no fue sorpresa para nadie.


Lo que sí sorprende es que CBS decidió ponerle un fin a CSI: Miami, posiblemente con la intención de ir dándole cierre a una franquicia que ya se ha desgastado con el tiempo y recurre a estrellas invitadas para mantener al público interesado.


De las cadenas pagas norteamericanas se despide repentinamente Spartacus con una tercera temporada después de que la muerte del actor que interpretaba al protagonista impactara en la trama y la calidad de la serie. Y por otra parte Breaking Bad cierra su historia con la esperadísima quinta temporada.


... Después de todo, además del adiós de un buen par de grandes series, la temporada no ha dejado grandes pérdidas. Siempre pudo haber sido peor.