
A varias semanas
del final de Top of the Lake, aún permanecen
algunas dudas alrededor de su desenlace. Dudas totalmente intencionales porque
desde su tercer episodio, la serie se empezó a descomponer y mostrarse no sólo
como un misterio detectivesco sino como una profunda y sombría historia
personal donde el pasado de la detective Robin llegaba a opacar (terriblemente)
el caso.
Sin embargo,
acercándose a sus últimos minutos de la serie el rompecabezas comenzó a solucionarse.
Tui, una joven de trece años que escapó de su casa por estar embarazada, dio a
luz entre las montañas de Nueva Zelanda gracias a la ayuda de sus amigos
quienes la ocultaron y protegieron. El enigma de su desaparición estaba casi
resuelto. Casi, porque el misterio pasó de la huida de una niña embarazada al
de descubrir la identidad del padre de su bebé, pues el aberrante crimen
necesitaba desesperadamente un culpable.
Pero Top of the Lake no entró en detalles.
Tal vez por su pretensión de ser intelectual y artística prefirió dejar estas
particularidades a juicio del espectador. Pero no por eso la incógnita quedó
sin solución, bastó una detallada revisión del caso para notar que la respuesta
sólo podría esconderse entre tres alternativas:
El padre es de su padre:
Desde el inicio de la serie se sugirió que el Padre de Tui, el viejo Matt,
abusaba de ella. Principalmente por ser el mafioso y distribuidor de droga del
pueblo, cuyo estilo de vida incivil y criminal indicaba que podría ser
responsable de violaciones a su hija. Pero a la vez, todo era demasiado
evidente como para ser cierto. A pesar de lo poco paternal que se mostraba con su
hija, cuando ella desapareció él se acercó varias veces a la habitación de la niña
y lloró sobre su cama extrañándola. Incluso, llegó a mostrarse ofendido ante la
insinuación de sus hijos de que transgredía a la pequeña. Entre estos detalles
se podría vislumbrar un padre con un oculto deseo de proteger a su hija de su
sombrío entorno. Por eso cuando la encuentra en el bosque con el bebé recién nacido,
intenta asesinarlo como para evitarle a Tui y a él la vergüenza y el pesado
futuro. Y aunque las pruebas de paternidad lo señalaron como el padre biológico,
resulta curioso que a pesar de la posible aberración de concebir un hijo entre
padre e hija, el bebé nació con los cromosomas normales y totalmente sano.
El padre es el detective:
El aparentemente correcto sargento del pueblo, Al Parker, resultó ser el cabecilla
de un grupo de pervertidos que drogaba a adolescentes para llevarlos a cuartos
secretos donde eran violados, filmados y fotografiados. Entre ese grupo de
jóvenes, Tui. Al nunca se mostró entusiasta en el caso de la desaparición de la
joven, tal vez porque sabía que él podría ser el padre del bebé y no le
convenía que la niña apareciera con el bebé en brazos. Al fue quien recogió los
exámenes de paternidad que indicaban que Matt era el padre del bebé, pudiéndolos
manipular fácilmente para que no mostraran resultados que lo incriminaran. Y por
si se necesita otro indicio de culpabilidad, sólo hay que recordar que durante
los últimos minutos de la serie la detective Robin es recibida por Al en su
propia casa vestido en pijama, antes de encontrar a Tui en su sala durmiendo,
narcotizada. Dos más dos son cuatro.
El padre es “No
one”: En el interrogatorio, a Tui se le
pregunta quién es el padre del bebé y ella responde escribiendo “NO ONE” en un papel. La frase en un
principio parecía indicar “nadie” en inglés, pero luego Robin como si de una revelación
se tratase, reinterpreta el escrito como “no uno”: no sólo uno es el padre,
porque Tui recordaba que habían sido varios los hombres que abusaron de ella en
alguna de las tantas sesiones a las que fue forzada a participar. Cualquiera
que asistiera a las fiestas privadas de Al pudo haber sido el verdadero padre
del bebé de Tui y ante nosotros, los espectadores, permanecería por siempre
como un secreto.
Por si se
necesitaba una solución clara al misterio de Top of the Lake para despedirla con calma, sin duda entre estas
opciones está. Pero con una conclusión tan borrosa y turbia, queda claro que la
serie más que un misterio era una envolvente historia desde un punto de vista
personal, frío y deprimente, de un retorcido pueblo perdido en las montañas.