agosto 23, 2012

Perdidos en Once Upon a Time


Más allá de los diálogos, los personajes y lo original que puedan llegar a ser sus tramas, una serie se enriquece muchísimo gracias a  las referencias que usa. Estas nutren lo que quieren contar y pueden llevar al espectador a descubrir algo más allá de lo narrado. Es un valor agregado que está algo subestimado.

Encontrar esas referencias, descubrirlas y entenderlas pueden resultar un guiño interesante en cualquier serie.

Una de las que ha sabido explotar este recurso (y puede que hasta en exceso) es Once Upon a Time. Que aunque no es el esperado gran estreno de la temporada que parecía ser, sí resulta ser una alternativa entretenida, creativa y llena de curiosidades.

Para nadie es secreto que varios de los escritores de este drama mágico también participaron en la escritura de Lost. La serie de los cuentos de hadas nos fue vendida de esta manera y el formato no para de recordarnos esa narrativa basada en flashbacks en cada episodio.

Pero ese no parece ser homenaje suficiente. Viendo uno de sus últimos episodios confirmé que en efecto, la serie está plagada de referencias al universo de Lost.

Para mi, la más notaria aparece en el episodio 20, cuando Pinocho llega al mundo sin magia y lo primero que ve es un avión de Oceanic Airlines cruzar el cielo, para luego desmayarse y repentinamente despertar en medio del bosque, tal y como lo hizo Jack en la selva.


Pero no sólo eso...

agosto 17, 2012

Emmy 2012: Las grandes olvidadas


No es extraño debatir sobre quienes merecen formar parte de la lista de candidatos a los premios Emmy de cada año. Tampoco es extraño discutir sobre aquellas series que tienen bien merecido su destierro de las nominaciones. Porque si algo tenemos por seguro es que  siempre quedará alguna serie por fuera.


Este año han sido varias las ignoradas por la Academia para optar por una de las estatuillas y estas son sólo algunas de las que para bien para mal han quedado en el olvido.


agosto 15, 2012

El opening como nuevo prólogo


Comienza a sonar la épica tonada que anuncia un nuevo recorrido por Poniente. La cámara desciende mostrando un borroso pero detallado mapa. La perspectiva se aclara, nos acercamos a nuestra primera parada. El nuevo episodio de Game of Thrones ha iniciado con un opening distinto, otra vez.

Y es que en el inadvertido arte de presentar la pantalla de título de un programa de televisión nunca se había contemplado la tarea de reinventarse tanto como se hace ahora. Algunas series han encontrado un interesante abrebocas en este importante preámbulo, unos pocos segundos para generar intriga y ansiedad, un espacio para anunciar al espectador que debe prepararse para lo que verá.

Son openings que funcionan como pequeños e inofensivos spoilers. Game of Thrones tal vez sea el mejor ejemplo de ello al iniciar siempre con un recorrido aéreo por el mapa viviente de su mundo de fantasía a través de las diferentes locaciones que visitaremos en ese episodio particular. Por eso cada presentación es tan distinta, porque a veces podremos apreciar desde lejos algunos lugares como el Nido de Águilas y otras veces no.

Para series como Weeds la presentación también es un factor indispensable porque siempre se ha diferenciado por tener una distinta para cada episodio. Durante las primeras temporadas la música de cada uno de sus openings eran interpretadas por diferentes artistas (Regina Spektor, Randy NewmanKinky...) hasta su cuarta temporada, cuando comienzan a presenta el nombre de la serie en un breve clip que insinúa un momento relevante de lo que será ese episodio. Todo un juego semántico/visual.



Once Upon a Time, oculta en el bosque de su presentación algo elemental del cuento de hadas que protagonizará el episodio. Fringe cambia el color de su pantalla de título de acuerdo a la realidad donde ocurrirá el capitulo. Community, siempre tan llena de guiños, cambió los garabatos de su presentación en un par de episodios especiales y hasta la novata Girls transformó radicalmente su simple inicio a uno más ruidoso y estrambótico con cambios de tipografías y color para su séptimo episodio (Welcome to Bushwick a.k.a. The Crackcident), el de la fiesta que marcó el punto de inflexión de toda la temporada.

Semana tras semana estas y otras series están haciendo cada uno de sus episodios diferentes y únicos al cambiar su forma de iniciar, invitándonos a juzgar el libro por su portada, tal vez para sorprendernos, entusiasmarnos y despertar la curiosidad desde temprano. Ahora nos ofrecen este pequeño pero significativo regalo para el regocijo de los fanáticos, que valoramos cada detalle, pista e insinuación que pueda apaciguar esa hambre por una buena historia.

agosto 03, 2012

Emmy 2012: La lucha entre Don Draper y Walter White


La lista de candidatos para obtener el premio Emmy al Mejor Drama está llena de pesos pesados.


Con una Game Of Thrones poco amada por la Academia (quienes nunca han sido amantes de la fantasía en su explícita manifestación), las grandes competidoras parecen claras: Breaking Bad y Mad Men, las dos hijas prodigio de AMC, son las favoritas para llevarse la estatuilla de este año.


El hecho es que Mad Men nunca ha perdido este galardón. Se ha coronado con el título las cuatros veces que se le ha nominado y luego de una tan anticipada quinta temporada (la mejor hasta la fecha en mi opinión), las posibilidades de que se le declare ganadora son bastante altas. Viéndolo de una perspectiva más amplia, capítulos como “The Other Woman” y “Far-Away Places” no deja que la historia de Don Draper pase desapercibida y considerando que la nueva tónica que ha adoptado la serie ha sido impecable, las razones son aún mayores.


Por otro lado y siendo optimistas con Breaking Bad, el que se haya anunciado su última temporada puede influir en una posible reflexión que permita a esta serie por fin hacerse con el premio, pues podría ser una de las últimas oportunidades para la Academia de darle el honor. Este es el momento propicio para hacerlo.


La relevancia de ambas series y el revuelo que causó el clímax de sus últimas temporadas, eclipsa (tal vez injustamente) a una Homeland que no merece ser ignorada, pues tiene a su favor un Globo de Oro como Mejor Drama y ser el único verdadero thriller en la televisión. Pero la realidad es que los terroristas camuflados no pueden, por ahora, con los hombre de la publicidad y los cocineros de metanfetaminas quien llevan años construyendo una mitología seriéfila alrededor de ellos.


Por eso todo apunta a que es casi un hecho que el premio, para molestia de HBO, se lo queda una serie de AMC.

agosto 01, 2012

La triste comedia de Sorkin


Cuando te ves obligado a leer sobre algo que no te interesa, cuando quedas comprometido a asistir a una reunión indeseada, o cuando se te exige hacer una tarea que no quieres hacer, nada puede ir bien. Es por eso que por lo general estoy en contra de las cosas forzadas, así provengan de algo que me guste tanto como The Newsroom.

Su creador, Aaron Sorkin, tiene un estilo propio que puede calificarse como sermoneador. Y eso puede ser lo más atrayente de su narrativa: él quiere enseñarte algo estés de acuerdo con él o no, presentar una postura firme e imponerla como la moralmente correcta. Esa es su firma: reprochable por esa intención de querer mostrarse superior al espectador y a su vez, aplaudida por contar con esa audacia para empujarlo y hacerlo partícipe de un debate propuesto por la historia. Esto es lo que le da vida al poco cómun género de drama político.

Pero al parecer The Newsroom no quiere limitarse sólo a eso. Para romper el hielo o frenar sus acelerados diálogos, Sorkin intenta introducir a tropezones elementos de comedia. Sí, comedia que al inicio lograba parecer algo ingenua para la trama, pero ahora sólo es torpe, innecesaria, ridícula.

Y es que pareciera más un capricho, porque no hay que estar demasiado concentrado como para percibir que los choques contra puertas de vidrio o los comentarios sosos de la economista Sloan Sabbith están siempre fuera de lugar. Porque en vez de suavizar el ritmo de una trama que se narra a velocidad vertiginosa, los intentos de bromas causan una pausa quebrantadora, que ridiculiza.

No sólo eso. Algo que también debilita a la serie son esas constantes referencias a películas y libros que suelen ser exageradamente rebuscadas, como con la intención explícita de querer ganarse el calificativo de serie intelectualoide.

Bien hizo en referirse a la película Rudy en el quinto episodio (Amen), pero esa fue una gran excepción. Cuando las referencias deberían usarse como guiños hacia la cultura popular o para facilitar la historia, se prefiere emplearlas como elementos triviales, que parecen tener el único objetivo de demostrar esa superioridad Sorkinista, esa del yo-sé-más-que-tú.

Que no se me malinterprete. The Newsroom es en mi opinión uno de los mejores estrenos del año: arriesgado, intrépido y agresivo en sus temas. Pero también recae en ella la culpa de ganarse calificativos de irrisoria y elitista por negarse a entender que la comedia no le queda a su formato (ni siquiera para suavizarla) y que sus referencias fuerzan más a un espectador a no disfrutar algo que de por sí lo obliga a cuestionarse. Y la verdad es que a nadie le gustan las cosas forzadas, a nadie.